El presidente George Bush y su homólogo colombiano Álvaro Uribe renovaron su
compromiso de llevar el tratado de libre comercio frente al Congreso antes de
que los legisladores abandonen Washington por las elecciones de noviembre.
Bush se reunió con Uribe este sábado y ambos líderes planeaban anunciar sus
conclusiones a los medios de comunicación después de la reunión. Por la noche,
la Casa Blanca celebrará una cena en honor a Uribe.
Los líderes demócratas del Congreso han anunciado que quieren retrasar la
votación respecto a acuerdos comerciales con Colombia, Panamá y Corea del Sur
hasta que el gobierno de Bush deje claro cual será el impacto laboral de los
tratados en Estados Unidos, entre otros temas. Sin embargo, no queda mucho
tiempo para votar en el calendario legislativo.
En los últimos meses, Bush ha presionado su agenda de libre comercio de
varias maneras.
La Casa Blanca organizó un acto en julio para celebrar el día que Colombia
declaró su independencia de España en 1810, pero el mensaje principal de la
celebración fue el comercio.
A los líderes sindicales, sin embargo, no les gusta el acuerdo.
El viernes, el sindicato de camioneros, que representa 1,4 millones de
trabajadores, protestó la visita de Uribe a Washington diciendo que el líder
colombiano venía a promover un acuerdo comercial que amenaza los puestos de
trabajo de los estadounidenses. Los camioneros, miembros de otros sindicatos y
de la organización Public Citizens Global Trade Watch cargaron con pancartas y
ofrecieron panfletos de protesta frente al National Press Building.
Uribe restó importancia al efecto que el acuerdo tendrá en el sector laboral
estadounidense. Señaló que si se aprueba el tratado de libre comercio, Colombia
aumentaría de manera dramática e inmediata sus exportaciones a los Estados
Unidos.
"El principal resultado económico sería el aumento de inversiones en nuestro
país y cuanto más aumentemos las inversiones legales en nuestro país, más fácil
será nuestra batalla contra grupos terroristas para acabar con la venta de
drogas ilegales", dijo Uribe el viernes en la Brookings Institution, un centro
de estudios.
No hay muchas esperanzas de que el tratado colombiano se apruebe antes de que
el Congreso prorrogue sus sesiones debido a las elecciones de noviembre.