- SEP. 20, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
El grupo Emisarios del jazz, de Quito, participó en el Festival de Jazz, en el Centro Ecuatoriano Alemán.
El gran esfuerzo de Francisco Echeverría y Michelle Romero para organizar este festival con solamente un auspicio de la empresa privada llegó al Centro Ecuatoriano Alemán para confirmar la gran calidad y nuevas propuestas de músicos ecuatorianos.
Substituyendo a Raúl Rueda Quintet, Cayo Iturralde, gran bajista, y Raymond Rovira, pianista estelar, de Pies en la Tierra arrancó haciendo un dúo de jazz clásico que puso las primeras notas del género en su forma más pura en lo que va del Festival. Muy suave, estilizada y tradicional interpretaron You Don’t Know What Love Is para continuar a mayor velocidad, a base del virtuosismo de sus ejecutantes con If I Should Lose You, un estándar para todas las épocas que satisfizo a todos los puristas que nos encontrábamos en el auditorio.
Con un swing jazz, de un tempo muy acelerado, estilo Errol Garner u Óscar Peterson (cuya música reclamaba un aficionado) finalizaron en su peculiar fusión con un albazo, este sí enmarcado en la propuesta alternativa que identifica a estos importantes músicos del Ecuador.
En medio de un gran ambiente musical, incluyendo la presencia de periodistas realmente aficionados al jazz como José Luis Calderón y Daniel Orejuela, sonidista voluntario de lujo y productor de música en disquera propia en Alemania, subió al escenario Francisco Echeverría, pianista de jazz, todavía joven pero con larga trayectoria quien, como estampando su firma, interpretó Tus ojos, de autoría propia, que sin lugar a dudas no solo confirma el talento ejecutante sino la imaginación melódica para componer, cualidad que pocos músicos tienen y a la que todos aspiran.
Emisarios del jazz, de Quito, con Giovanni Bermúdez en contrabajo eléctrico, Víctor Hugo Espinoza, excelente pianista y Juan Posso en la batería salieron a demostrar por qué los presentó Douglas Griffith, el cónsul del imperio en Guayaquil.
Su cantante estelar, Alexandra Cabanilla, vino precedida de una creciente reputación y confirmó que es la primera cantante de jazz en el Ecuador.
Vocalizando con toques de blues y mostrando variedad y desenvoltura en scat-singing se atrevió con Body And Soul y los fantasmas de Billie Holliday para salir airosa.
Embelleció el pasillo Esta guitarra vieja devolviendo dinámica a la música nacional y esperanza al quehacer autóctono en el país.