El gobierno del presidente George W. Bush ha pedido al Congreso permiso para emplear 700.000 millones de dólares a fin de adquirir las hipotecas morosas que nadie en Wall Street quiere financiar y que figuran en los portafolios de las instituciones financieras estadounidenses. Según el borrador obtenido el sábado por The Associated Press, la propuesta ofrecería:
-Dar al secretario del Tesoro amplia autoridad para adquirir hasta 700.000 millones de dólares en bienes relacionados con hipotecas de cualquier institución financiera en Estados Unidos.
-Aumentará el tope estaturario de la deuda federal de 10,6 billones a 11,3 billones.
-Permitirá al secretario del Tesoro comprar, retener y vender esos bienes cuando lo considere oportuno. Ello incluye la capacidad de salirse de las normas de contratación gubernamental ordinarias para contratar los servicios empresas privadas a fin de regentar esos bienes.
-Autoriza al gobierno a designar a las instituciones financieras agentes financieros del gobierno y poder requerirles que realicen cualquier tarea razonable afín a ese desempeño.
-Requiere al gobierno informar a las comisiones presupuestaria, fiscal y de servicios financieros en un plazo de tres meses tras utilizar la autoridad sobre la utilización de esos fondos y posteriormente cada seis meses.
-Ordena al secretario del Tesoro que considere aportar estabilidad al mercado y proteger a los contribuyentes a la hora de utilizar el plan de rescate.
-Expira dos años después de su aprobación.