Al menos 60 personas murieron este sábado por la noche en el atentado con coche bomba contra el hotel Marriott de Islamabad, que amenaza con derrumbarse, dijo un responsable de los servicios de seguridad en un nuevo saldo provisional de víctimas.
Una gran parte del hotel Marriott estaba en llamas y el primer piso del imponente edificio, situado en pleno centro de la ciudad y frecuentado por extranjeros, estaba destruido, constató un periodista de la AFP.
"Muchas personas están atrapadas adentro del hotel", dijo a la AFP un oficial de policía en el lugar.
Un fotógrafo pudo ver los cadáveres mutilados de al menos 20 personas frente a la entrada del hotel.
El hotel se encontraba bajo medidas de alta seguridad y los vehículos eran minuciosamente revisados frente a imponentes barreras metálicas antes de poder ingresar.
Fue al parecer delante de una de estas barreras que el auto bomba estalló. Los policías indicaron que se trataría de un carro bomba, pero no pueden confirmar si se trató o no de un atentado suicida.
Las ambulancias acudieron de inmediato al lugar de la explosión, que se escuchó de muy lejos e hizo estallar las vidrieras de los edificios en un perímetro de un kilómetro.
El ataque ocurrió horas después de que el nuevo presidente Asif Ali Zardari, quien se enfrenta al reto de gobernar en medio de la ola de violencia islamista que afecta al país, se dirigiera por primera vez al parlamento pidiendo firmeza al gobierno en la lucha contra el terrorismo.
Pakistán, el único país islámico con poder atómico, afronta desde hace un año una ola de atentados.
Se cree que las zonas tribales cerca de la frontera con Afganistán son nuevos bastiones de Al Qaeda y milicias talibanes.