El presidente de Bolivia, Evo Morales, designó este sábado a un miembro de la
Fuerza Naval como prefecto interino del departamento opositor de Pando, tras la
violencia política que ocasionó 19 muertos en el país y la detención preventiva
del titular de esta región.
El almirante Landelino Bandeiras Arce juramentó en una ceremonia realizada en
el palacio presidencial de La Paz con promesas de "devolverle a esta región, la
paz, tranquilidad y la seguridad ciudadana", en lo que consideró momentos
históricos y "muy delicados".
Bandeiras sustituye al opositor Leopoldo Fernández, que se encuentra detenido
preventivamente en la cárcel de La Paz.
Fernández es acusado de ser el autor intelectual de la conformación de grupos
radicales que se enfrentaron con campesinos oficialistas el pasado 11 de
septiembre en una población cercana a Cobija, capital de Pando, con el saldo de
al menos 14 muertos, varias decenas de heridos y desaparecidos.
El presidente izquierdista coincidió en su discruso que la principal tarea
del prefecto interino, que estará en el cargo 90 días, es "garantizar la paz y
el orden en el departamento (provincia)".
Morales reconoció que la violencia que se produjo en este departamento,
situado al extremo norte de Bolivia y fronterizo con Brasil, se debió en parte a
que el Estado "no ha podido sentar presencia plena en esa región y otras
fronterizas", donde dijo que siente que "alguna gente implicada en el
narcotráfico va operando en esas regiones".
Pando fue el epicentro de la violencia política que se desbordó en cinco
regiones de las nueve del país lideradas por férreos opositores a Morales, que
impulsan proyectos autonomistas en contra de su nuevo proyecto
constitucional.
Tras la violencia política, oficialistas y opositores se reúnen en la central
ciudad de Cochabamba en busca de un acuerdo de pacificación para desactivar la
crisis política, en presencia de observadores internacionales de la OEA, Unión
Europea, Unasur, Naciones Unidas, entre otros.