Con un espectáculo de baile flamenco, denominado Hasta luego, la reina de la ciudad entregará la corona, pero mantendrá proyectos para fomentar la cultura.
Faltan tres semanas para que Ana María Adum entregue la corona a la nueva reina de Guayaquil; sin embargo, ella ya prepara su despedida. Lo hará con un show artístico que tendrá lugar el próximo jueves, a las 19:00, en la Plaza Colón.
Para la aún soberana, que se ha caracterizado por difundir la cultura, lo mejor es realizar un evento donde el público pueda disfrutar de los bailes de flamenco de su grupo Amagia. En el acto dará a conocer, además, las obras que realizó en su año de reinado. “Nos acompañará el grupo de danza Tangaré y yo bailaré temas de Guayaquil”, comenta.
En su programa de despedida, Adum revelará también tres nuevos proyectos: Faldellín, Letras guayacas y Gye by Ana. El primero consiste en la distribución de camisetas estampadas con imágenes de personajes y lugares históricos de Guayaquil.
“Adelante llevará impresa la imagen del tema y en la espalda, la biografía. Por ahora tenemos los diseños Los grandes incendios, Los piratas, Las Peñas, La batalla del Pichincha, Columna de los Próceres, José Joaquín de Olmedo, La Independencia de Guayaquil, La Fundación de Guayaquil y Los monos de Guayaquil”, indica la soberana, de 25 años.
Agrega que Letras guayacas es el nombre que dio a los cuadernos con carátulas inspiradas en obras de autores nacionales, como Baldomera, de Alfredo Pareja Diezcanseco.
Su tercer proyecto es un calendario donde la reina saliente aparecerá con varios atuendos referentes a la ciudad. Saldrán a la venta en noviembre próximo y su recaudación se destinará a la fundación Casa de la Vida, que ayuda a madres de escasos recursos.
Las camisetas costarán $ 10, los cuadernos $ 2 y los calendarios $ 5. Se los podrá adquirir en la escuela de Amagia y en la fundación.
Adum señala que ser reina de la ciudad es una distinción difícil de sobrellevar, “pero estoy contenta porque he podido conocer de cerca la realidad de mi país y cumplir todos mis proyectos”. Asegura, no obstante, que no le siguen gustando los certámenes de belleza.
“Aunque debo reconocer que por el reinado la gente pudo conocer mi trabajo como bailarina. Desde el comienzo dije que me preocuparía por difundir el arte y lo he hecho. Creo que los concursos de belleza no deberían fijarse mucho en el físico, sino en la capacidad intelectual y el deseo de servir a la ciudad”, señala Adum.
La entrada para Hasta luego es gratuita.