La Fabril amplió su procesadora de aceite en Manta con la instalación de nuevos equipos.
Un cilindro metálico de 50 metros de alto (que equivale a un edificio de 22 pisos) se paseó por la calle principal de Manta desde el puerto hasta las instalaciones de La Fabril.
El traslado marcó el inicio de la expansión de esta firma dedicada al proceso de aceites y grasas en la ciudad.
La estructura que se fabricó con tecnología belga y se importó de India es ahora parte de la procesadora de aceites de palma más grande de la región, con capacidad de refinar hasta 1.500 toneladas al día.
El proceso de crecimiento arrancó después de que la compañía adquirió en el 2002 a la multinacional Unilever, la planta y la marca La Favorita, con lo que La Fabril captó el 60% del mercado de aceites comestibles en todo el país.
La compra implicó el traslado de la planta procesadora de alimentos a Manta, donde se ampliaron las instalaciones desde el año pasado. Mientras que en Guayaquil se mantiene otra instalación para transformar productos industriales y crear versiones al granel.
“Decidimos venirnos a Manta por la facilidad del puerto debido a que el 35% de nuestros ingresos se basa en exportaciones. Acá llegan barcos de 30 mil a 40 mil toneladas; y, además, nos proveemos de materias que importamos de barcos que no pueden llegar al puerto de Guayaquil por asunto logístico”, dice Santiago Terán, director financiero de La Fabril.
La principal materia prima de importación es el aceite de soya que se trae de Uruguay, Paraguay y Argentina, porque el país es deficitario de este producto; solo se extrae de los campos nacionales el 2% de lo que se necesita.
En tanto, el aceite de palma llega en camiones de las plantaciones, la mayoría de ellas ubicadas en la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas.
Con la expansión, La Fabril se convirtió en la empresa más grande de Manabí con ventas, que en el 2007 superaron los 280 millones de dólares y ocupa el tercer lugar como la empresa más grande del país en el sector alimentos, superada por Pronaca y Nestlé.
La firma Ales también tiene una planta procesadora en Manta, pero su matriz se ubica en Quito. Esta última alcanzó los 132 millones de dólares en ventas durante el año pasado.
La provisión de aceite de palma a las procesadoras de atún instaladas en Manta también fue otro factor para que La Fabril traslade la planta procesadora de alimentos de Guayaquil al principal puerto manabita.
Conservas Isabel, la segunda empresa de Manabí en ventas después de La Fabril, es una de las principales compradoras.
Fabricantes de helados de México y Chile y compañías locales que hacen confites se proveen de la grasa que produce La Fabril, que este año pretende generar $ 320 millones.