- SEP. 19, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
El cantautor ecuatoriano Carlos Rubira Infante cumplió el pasado martes 87 años de vida.
El creador de temas como Playita mía y Guayaquileño, madera de guerrero acudió con su familia a La Posada de las Garzas para una velada en su honor.
“Tengo la misma edad que EL UNIVERSO. Solo que el Diario fue más sabido. Nació a las 05:00 y yo a las 15:00”, dijo con su acostumbrado buen humor el cantautor Carlos Rubira Infante durante el homenaje que por sus 87 años de vida recibió el pasado martes en La Posada de las Garzas (Circunvalación norte y calle Primera).
A la cita se convocó a poco público porque “la intención es que él disfrute con sus familiares y amigos”, explicó Hilda Murillo, quien organizó el encuentro junto con Piti Parra, propietaria del lugar.
Rubira Infante coincidió con que la intimidad del evento era propicia, “como para que nadie se acuerde que voy camino a los 90”. Al sencillo pero sentido acto acudió con su esposa, Blanquita Gómez, varios de sus hijos, nietos y sobrinos. “Están también mi cuñada, yerno, hermana. Han venido los que han podido”, expresó el creador de temas como Esposa y Guayaquil, pórtico de oro.
Su voz se apagaba a momentos y sus ojos adquirían un brillo especial cada vez que la gente y sus familiares gritaban: “¡qué viva el santo!”.
La exclamación fue unánime y se incrementó luego de que el cantante César Augusto Montalvo subiera al escenario para dar apertura a la velada. Él actuó como maestro de ceremonias y fue, además, el encargado de invitar a los presentes a levantar sus copas para brindar a la salud del cumpleañero.
Entonces el homenajeado quiso sentarse de espaldas al escenario, y de frente a los presentes, para dar las gracias por “la celebración, el cariño y el aguante del público”.
Montalvo invitó a escena a Fresia Saavedra, quien luego de destacar la trayectoria artística de Rubira, la amistad y el respeto que los une –y pedir disculpas por la disfonía que la afectaba– interpretó los temas Ojos cansados y Playita mía, provocando la hilaridad de los asistentes al evento.
Juanita Córdova, también presente en la velada, recordó el pasacalle Fiesta en Ecuador, “lo compuso Carlitos, pero ha sido poco difundido”, dijo la artista, quien invitó a su creador a hacer un dueto en ese tema y en Los jilgueros.
Le tocó el turno entonces a Hilda Murillo, que hizo suyos temas como Acuérdate de mí y Guayaquileño, madera de guerrero. A ella le siguió Mireya Leví, quien, a diferencia del resto de intérpretes, compartió con Rubira los boleros Me pasé de la cuenta y Bésame otra vez. “Es el género que mayormente interpreto, pero también me gustan los pasillos”, confesó.
A Leví le siguió el ventrilocuo Sulliman, que con Don Cheto sentado en una silla contó chistes y cantó muy a su estilo.
Antes de concluir la velada, Murillo invitó a cuatro jóvenes intérpretes de música nacional que también celebraron al maestro: el dúo de Lisette y Dennise Cuadrado, Coraima Fernández y Marcelo Reyes.