- SEP. 19, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Su viaje a Roma será el fruto de 6 años de ahorro.
Mariana Quiñónez y Jorge Brito aseguran que la base de un buen hogar se logra fomentando la fe y la disciplina constantemente.
Jorge Brito y Mariana Quiñónez creen que su unión familiar es milagro de la noboleña.
Empezaron a ahorrar hace seis años para emprender este viaje. Ambos habían soñado desde niños conocer Roma, ir al Vaticano y estar algún día en la canonización de Narcisa de Jesús. Ese día se hará realidad el próximo 9 de octubre.
Formados en entidades educativas religiosas, Jorge Brito, de 60 años, y su esposa Mariana Quiñónez, de 58, aseguran que gracias al buen manejo del dinero y el aprender a vivir “con lo justo” han logrado recaudar 9.000 dólares para el periplo.
“Nos eximimos de gastar en superficialidades y de viajar para lograr este objetivo”, dice Mariana.
Gracias a esta disciplina, ellos lograron levantar hace 23 años el colegio Gran Colombiano, en la ciudadela Las Tejas, donde también funciona la escuela particular América Unida y el jardín Pedacito de Pintores, ambos dirigidos por Mariana.
Educación
Pese a haber nacido en Guayaquil, los padres de Jorge prefirieron que estudie en el colegio de jesuitas de Riobamba, San Felipe. “Ellos tenían la idea de que si me educaba aquí me perdería”, manifiesta sonriente, mientras su esposa, natural de Guamote, provincia del Chimborazo, se educó en Quito. La primaria la hizo en el colegio La Inmaculada y la secundaria en La Dolorosa y en el María Auxiliadora.
Desde muy jóvenes ambos escucharon de sus padres hablar de Narcisa de Jesús. A Mariana le llamaba especialmente la atención aquello de la “incorruptibilidad de su cadáver”, algo que aún ahora le sorprende. Jorge, de su parte, era un aficionado lector de la vida de los santos y de figuras ejemplares como la noboleña.
Coinciden en que educar a la juventud con valores, en este tiempo, es una tarea titánica, pero que si ellos lograron este cometido con sus hijos William, de 36 años, Elizabeth, de 34, y los mellizos Jorge y Silvia Lorena, de 30 años, y sus ocho nietos, fue gracias a los valores religiosos y a la disciplina y el trabajo en equipo que les supieron inculcar desde muy niños.
En algún momento a todos les tocó limpiar las aulas e inodoros del establecimiento educativo porque no tenían para pagar conserje. Y están seguros de que el trabajo y la protección constante de Narcisa ha fomentado la unión familiar.
DETALLES: Homenaje
Autopista
El concejal Leopoldo Baquerizo (PSC) propuso ayer poner el nombre de Narcisa de Jesús Martillo a la autopista Terminal Terrestre-Pascuales, lo que fue acogido por el Concejo Cantonal. Este tema pasará a análisis de la comisión respectiva para luego ser aprobado.