Jueves 18 de septiembre del 2008 Economía

Crisis global ya afecta a deudas de Ecuador y de Venezuela

http://src.eluniverso.com/2008/09/18/0001/9/files/09-18-08-a02-012500.jpg

FRANCFORT, Alemania. Las bolsas en el mundo vivieron ayer una nueva jornada negra lastradas por el derrumbe en Wall Street, donde el rescate lanzado por la Reserva Federal (FED) para salvar a la aseguradora AIG no evitó que cundiera el pesimismo.

La tensión financiera extrema hace que los inversores en mercados emergentes lleven su dinero a refugios seguros. Deudas como las de Ecuador y Venezuela llegan a mínimos preocupantes.

La inestabilidad en los mercados financieros origina una fuga de capital de los mercados emergentes a refugios seguros, pero el riesgo político en Venezuela y Ecuador está exacerbando el impacto de la crisis crediticia global sobre los precios en que se negocian sus deudas externas.

Ambos países en particular han experimentado una profunda erosión en los precios de esos activos financieros en los últimos meses, ya que al profundizarse el racionamiento del crédito mundial que comenzó en el mercado inmobiliario estadounidense, crece el miedo a comprar papeles de deuda, junto con un descenso en los precios del crudo, su principal rubro económico.

Mandatario reiteró que no se reducirá la inversión pública. La Senplades confirmó alza en este rubro.

El presidente Rafael Correa sostuvo ayer que se intenta asustar a su  Gobierno con la crisis financiera que soporta Estados Unidos. Frente a ello  reiteró que “aquí tenemos claras las prioridades” y que de verse disminuidos los ingresos por la baja del precio del crudo, la primera variable de ajuste será el pago de deuda externa.

“No nos vamos a asustar con eso, si caen nuestros ingresos la variable no va a ser ese crédito para el campo, no va a ser ese hospital, va a ser el servicio de deuda externa”, reiteró.

Según el Mandatario, quien cumplió actividades en Milagro (Guayas) por sus fiestas cantonales, se intenta hacer creer que por la baja del precio del petróleo no se podrán sostener los programas de ayuda social del Gobierno y que por ello se debe reducir el gasto social.

“Ya no coman cuento, compañeros, nos baja el precio del petróleo, bajan los ingresos fiscales, yo dejo de pagar la deuda externa, pero no dejaré de pagar la deuda social... Primero los pobres y que digan que es demagogia, que digan lo que les dé la gana”, manifestó.

Las declaraciones del Jefe de Estado respecto a no reducir el gasto e incluso emplear la Reserva Monetaria ($ 6 mil millones acumulados) han generado críticas de analistas que consideran que ahuyentan la inversión extranjera y dañan las posibilidades de crédito en una eventual crisis.

Sobre el tema, el secretario Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), Fander Falconí, también se pronunció al afirmar que “no es una preocupación reciente del Gobierno incrementar la inversión pública, como  insinuó la ex ministra de Finanzas, Wilma Salgado”, quien renunció al cargo el viernes pasado, ante las críticas del presidente Correa de que esa Cartera restringe recursos a ciertos ministerios.

Un reporte de la Senplades, difundido ayer, explicó que la inversión pública del régimen, entre enero del 2007 y agosto del 2008, alcanzó los $ 6.175 millones, pese a que al iniciar su periodo recibió un presupuesto elaborado por el régimen anterior (de Alfredo Palacio) “con la idea de restringir el gasto”.

En ese monto se incluyen los proyectos del Gobierno central (el Ejecutivo y sus ministerios, principalmente), de los organismos autónomos, de Petroecuador y las transferencias de Tesorería.

En el 2007, señaló, la inversión del Estado aumentó en el 37,3%. En el 2005 y el 2006 la inversión pública fue de $ 3.439 millones; significa que en el primer año de Correa ese rubro se duplicó en relación con el Producto Interno Bruto (PIB), según la Senplades.

“Estos montos reflejan una importante recuperación de las inversiones, producto de un cambio en el manejo de la política pública”, indicó el reporte de la Secretaría y añadió que esta nueva visión contempla una diferenciación entre lo que es el gasto corriente y la inversión pública.

“Gasto e inversión se tomaban por lo mismo y en ese escenario, Finanzas administraba y arbitraba las prioridades por medio de la tramitación de partidas. Ahora, el gasto corriente es cualitativamente diferente a la inversión pública y Finanzas se debe encargar solo de ejecutar el presupuesto”, acotó.

Economía

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.