- SEP. 18, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Para la elaboración de los mascarones, Janine Rivadeneira utilizó materiales como madera y pasta de papel. En ellos aplicó una mezcla de diseños tradicionales y contemporáneos.
Veintisiete piezas se exponen, desde ayer hasta el 3 de octubre próximo, en el Centro Cultural Ecuatoriano Alemán.
Todo es fusión. Desde la técnica que aplicó para la elaboración de los mascarones (de la escuela tradicional de arte quiteño y otras contemporáneas), hasta el tema que la inspiró a crearlos. La nueva obra de la artista Janine Rivadeneira, que se exhibe desde ayer hasta el 3 de octubre próximo, muestra como principal eje la dualidad de la sociedad y la naturaleza.
Esto porque las 27 piezas que expone en el Centro Cultural Ecuatoriano Alemán, son rostros que esconden cosas, sostiene Rivadeneira, con 17 años de experiencia en artes plásticas.
“Los mascarones tienen un sentido simbólico. Es la dualidad de la sociedad y el medio ambiente. En la sociedad porque nos maquillamos para ocultar el dolor y otros sentimientos; y el medio ambiente porque hay una parte de nosotros que la cuidamos y otra que la destruye”, indica Rivadeneira.
Por eso, explica, cada mascarón que mide un promedio de 27x28 centímetros, refleja rasgos de hombre mezclados con los de animales y otros aspectos. “Es como una metamorfosis. Hay una máscara que se llama ‘mujer pájaro’, que es una mezcla de mujer y ave; otra de un hombre cuya cabeza tiene apariencia de caballo de mar”.
Para sus creaciones, Rivadeneira, de 38 años, puso en práctica sus conocimientos de talla en pan de oro (láminas doradas que revisten esculturas); el estofado, que es la pintura en las imágenes; y, finalmente, esgrafiado, técnicas en pan de oro.
Aunque es la tercera exhibición plástica de la artista, Rivadeneira explica que esta es su primera muestra de mascarones. A esto se suman los diseños modernos que aplicó, especialmente en la policromía, puesto que usó colores, esfumados y trazos más reales, que tienen mayor fuerza.
Los principales materiales que utilizó son la madera y la pasta de papel. Este último lo tuvo que trabajar por mucho tiempo, indica Rivadeneira, pues cada mascarón tiene sus detalles bien elaborados.
Para construir cada pieza Rivadeneira tardó alrededor de 20 días, que incluye no solo trabajos de taller, sino también la concepción de ideas, es decir qué tema iba a expresar.
Rivadeneira realizó sus estudios en el colegio de artes plásticas Juan José Plaza, en Guayaquil; y en la escuela Bernardo de Legarda (sobre escultura), en Quito.
A pesar de que es oriunda del puerto principal, actualmente la artista radica en Quito, donde imparte la cátedra de talla en la escuela de Restauración y Museología de la Facultad de Arquitectura, Artes y Diseños de la Universidad Equinoccial.
Allí, Janine Rivadeneira dicta clases a estudiantes desde hace cuatro años.
VISITAS
Exposición
Las personas interesadas en observar los mascarones pueden visitar el Centro Cultural Ecuatoriano Alemán, en la av. Francisco Boloña 719 y av. Carlos Luis Plaza Dañín, de 09:00 a 16:00. La entrada es libre.
Concursos
Janine Rivadeneira participó en el Festival de Artes al Aire Libre en el 2007, en donde quedó finalista. Ha tenido dos exposiciones individuales. La primera fue en el Instituto Brasileiro Ecuatoriano de Cultura (2005) y otra en la Universidad Equinoccial (2008).