Dos parejas de artesanos hacen cientos de imágenes que venden en el santuario de Nobol.
Con cada pincelada que aplica sobre la superficie de alguna imagen religiosa que elabora su esposo, Liliana Muñoz le pide a Dios que “la ilumine para que la pintura salga perfecta”.
Entre las imágenes que pinta están las de Narcisa de Jesús en las cuales utiliza doce colores en óleo para destacar la piel, las facciones y el vestuario.
Esta efigies son elaboradas en talleres Cristo Rey de Quito, ubicados en el kilómetro 3 de la autopista General Rumiñahui, y son algunas de las que se venden en el santuario de Narcisa de Jesús en el cantón Nobol y que son adquiridas por el padre Stanley Henríquez.
Liliana y su esposo Jimmy Gaibor las venden entre $ 16 las de 24 cm y $ 24 las de 32 cm, aunque aclaran que las pueden hacer de cualquier tamaño, lo importante es que traigan la foto de la que desean que se confeccione. Mensualmente en este taller se hacen 150 imágenes en resina, 80 de las cuales corresponden a Narcisa de Jesús.
Los esposos comenzaron su labor hace 18 años, cuando se dieron cuenta de que “era mejor tener algo propio que trabajar para otros”.
Antes de casarse él cursaba tercer año de Administración de Empresas y ella Auditoría. Luego abandonaron sus carreras para montar el taller.
Ambos escogieron esta actividad siguiendo el ejemplo de la madre de Jimmy, Anita Gaibor, quien elaboraba imágenes de yeso en un pequeño taller de su hogar en Quito, donde vivía con sus otros cuatro hermanos.
“Nunca pensé dedicarme a esto”, dice Jimmy y asegura que se convenció cuando constató de que tenía mercado.
Los esposo, que tienen tres hijos: José, de 8 años, Jimmy, de 12 y Anita Belén, de 13, aseguran que gracias a este trabajo han logrado salir adelante.
Mientras que Jimmy se siente satisfecho cada día porque el trabajo le rinde sus frutos (no quiso dar detalles de sus ganancias), Liliana en cambio le “agradece al cielo” seleccionar siempre perfectamente los colores con los cuales parece darle vida a cada imagen.
TEXTUALES
Liliana Muñoz
Artesana
“Cada vez que voy a pintar una imagen me encomiendo a Dios para que todo salga perfecto”.