Wilma Salgado, ex ministra de Finanzas, aseguró que el cambio en el ministerio fue una decisión prevista y que las declaraciones del Presidente de la República de que existen mafias en esa cartera de Estado es una justificación.
Salgado denunció que la nueva ministra de Finanzas, María Elsa Viteri, que se desempeñaba como viceministra, tenía una línea directa con el Presidente de la República, situación que calificó de molestosa, y que comunicó al secretario general de la Administración Pública Vinicio Alvarado.
Añadió que veía como un problema el que no se respete la cadena de mando, e indicó que dio como consecuencia que "la coordinación necesaria conmigo como ministra no fuera la adecuada". Pero también aclaró que con el resto del personal siempre tuvo relaciones cordiales y de respeto.
"El personal de carrera que trabajó conmigo durante mi corto paso por el Ministerio de Finanzas no considero que haya sido parte de una mafia, tampoco creo haber sido engañada", indicó esta mañana Salgado a Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
La ex Ministra reiteró que el Presidente de la República está tratando de justificar el nombramiento de Viteri, pero considera que "no vale la pena maltratar a la gente acusando de mafia o de incompetencia para justificar una decisión que el Presidente está en su absoluto derecho de tomarla, pues tiene que trabajar con el personal con el que crea que se sienta mejor".
Explicó que cuando fue nombrada como ministra de Finanzas, se necesitaba el respaldo a las acciones que se iniciaron con el Filanbanco, respaldo que Salgado asegura dio oportunamente a la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD) con las reglamentaciones.
Y, enfatizó que una vez que se culminó con esa etapa, "tomó la decisión de siempre colocar en esa cartera a su ex compañera de universidad, pero lo importante es que trate de no manchar la imagen mía o de los funcionarios del ministerio".
Finalmente, Salgado indicó que ahora se dedicará a atender sus asuntos personales que ha tenido descuidados y escribirá sobre su experiencia con la AGD y "la enorme crisis que vivimos".