- SEP. 17, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
La pregunta que surge es: ¿qué se buscaba con una ceremonia así? Sabemos que los ex asambleístas ya no lo son, o que cuando mínimo están en receso –según una resolución ilegal que adoptó la mayoría antes de cesar en sus funciones–, por lo que las personas que estuvieron con la ex ministra no representan en la actualidad a ninguna institución del Estado.
¿Cabe hablar de arrogación de funciones? Los expertos en Derecho lo dirán.
En cualquier caso, con ese acto ficticio probablemente se pretendió cubrir el vacío legal que se producirá, ya que la ex ministra debió presentar su informe ante el Congreso Nacional, que todavía existe. Junto con eso se quiso consolidar la idea de que la Asamblea Constituyente sigue existiendo.
Ambas falsedades caerán más temprano que tarde por su propio peso.