Las dificultades financieras de AIG, salvada de la quiebra por la Reserva Federal, no afectarán al Manchester United, que está patrocinado por la aseguradora, afirma este miércoles un portavoz del club inglés.
"Para nosostros, los negocios continúan. El Manchester United es financieramente sólido (...) No nos hemos visto afectados", afirmó un portavoz de la familia Glazer, propietaria del club inglés desde 2004.
La compra del club estuvo financiada por préstamos bancarios, lo que provocó un endeudamiento importante, estimado en 750 millones de euros por medios británicos, y despertó la preocupación entre los seguidores.
El Manchester United cerró en 2006 con AIG un acuerdo récord cuatrienal de 56,5 millones de libras (71,3 millones de euros, 101,2 millones de dólares).
La Reserva Federal de Estados Unidos, la Fed, y el gobierno decidieron salvar a la aseguradora AIG (American International Group) de la quiebra con una ayuda de 85.000 millones de dólares a cambio del 79,9% de su capital.