China informó este miércoles que un tercer bebé murió luego de ingerir leche contaminada y añadió que el número de afectados asciende a varios miles, mientras que un funcionario dijo que la amenaza sanitaria había estado oculta durante por lo menos un mes.
La cantidad de niños enfermos tras beber leche en polvo contaminada con el químico melamina se elevó casi cinco veces a 6.244 y aquellos con "insuficiencias renales graves" alcanzaron los 158, informó el ministro de Salud chino, Chen Zhu, en conferencia de prensa.
Las autoridades chinas reconocieron que dos de las empresas lácteas involucradas exportaban sus productos -a Burundi, Gabón, Bangladesh, Birmania y Yemen- y que se habían encontrado yogurts contaminados en Hong Kong.
"Todos estamos preocupados", explicó Ang Fengyun, una madre de 34 años, que llevaba en brazos a su hija de dos años. La criatura lloraba, porque no había comido. En los comercios y supermercados, los productos sospechosos fueron retirados de las estanterías.
El martes, la televisión anunció que 22 fabricantes de leche en polvo estaban involucrados, y no uno solo, y que el escándalo afectaba a todo el territorio.
Los matutinos publicaron la lista de todos los fabricantes y de los 69 lotes infectados por la melamina, una sustancia química que fue agregada fraudulentamente para que la tasa de proteínas pareciera más elevada.
El escándalo desató una oleada de retiradas de exportaciones, despidos de funcionarios y detención de un ejecutivo expulsado de una compañía.
"La industria láctea china ha sido colocada al borde de la crisis", dijo Li Zhiqi, asesor que trabaja con compañías del sector en Beijing.
Una investigación gubernamental anunciada el martes mostró que una quinta parte de los 109 productores lácteos examinados tenía lotes de productos adulterados con melamina, que está prohibida para uso en alimentos.
A principios de esta semana, las autoridades dijeron que 1.253 niños estaban enfermos y dos habían muerto después de que el principal fabricante de leche en polvo del país, Sanlu Group, revelara la semana pasada que sus productos contenían melamina, un químico que puede usarse para engañar los controles de calidad de la leche.
La melamina es rica en nitrógeno, un elemento usado a menudo para medir las proteínas, de modo que puede ser utilizado para disfrazar la leche diluida en agua. Puede causar cálculos en los riñones y otros problemas de salud.
El temor ya atravesó las fronteras chinas y alcanzó a las naciones limítrofes del país.
El ente encargado del control de calidad en China indicó que dos productores estaban retirando leche en polvo exportada a Yemen, Bangladesh, Myanmar, Gabón y Burundi. Los funcionarios no aclararon si esos lotes estaban contaminados.
Hasta el momento, cuatro comerciantes han sido arrestados por vender leche con melamina a Sanlu.
La compañía láctea interrumpió la producción la semana pasada, después de que investigadores hallaran el compuesto químico en sus productos.
Sanlu ha sido la empresa de mayor venta del sector en China durante 15 años consecutivos, con un 18,3 por ciento de las ventas del 2007. Parte de la compañía es propiedad de la gigante láctea neozelandesa Fonterra.
Detenciones
Yang Shongyong, el vicegobernador de Hebei, una provincia vecina de Pekín, acusó a las autoridades de la ciudad de Shijiazhuang, sede del grupo Sanlu. Aunque fueron alertadas por esta empresa el 2 de agosto, no hicieron nada.
Varias autoridades locales fueron destituidas, explicó.
En esta misma provincia, cuatro personas fueron llevadas ante la justicia. Los primeros resultados de la investigación mostraron que se trata de dos intermediarios que vendieron sus reservas de leche a Sanlu después de haber agregado la melamina, según la agencia China Nueva, que citó a la policía.
La directora general de Sanlu, Tian Wenhuan, cuya destitución fue anunciada el martes, fue arrestada por la policía, anunciaron los medios de comunicación chinos.