El gobernador del distrito amazónico de Pando, bajo estado de sitio por la ola de violencia política en Bolivia, fue detenido este martes por efectivos militares acusado de haber ordenado la muerte de varios campesinos oficialistas.
Según medios de comunicación, el opositor prefecto Leopoldo Fernández, que ha negado las acusaciones, fue arrestado en Cobija, la capital del distrito al norte de La Paz.
El viernes, el Gobierno había ordenado la captura del funcionario por supuestamente haber contratado sicarios para emboscar a un grupo de campesinos que se movilizaban por una carretera a unos 30 kilómetros de Cobija, dejando al menos 15 muertos, 37 heridos y 106 desaparecidos, según datos oficiales.
La cadena radial Erbol dijo que Fernández estaría siendo trasladado a La Paz.
Pando, junto a los departamentos opositores orientales de Beni, Tarija y Santa Cruz, encabezan desde hace tres semanas una violenta ola de protestas contra el plan del presidente Evo Morales de consultar a la población sobre una nueva Constitución de corte socialista e indigenista.
Las muertes en Pando fueron los eventos más sangrientos de la ola de violencia, que obligó a dictar el estado de sitio en el distrito el viernes por la noche.
Desde ese momento, el Ejército detuvo a varios dirigentes opositores en el departamento por las muertes de los campesinos.
El Gobierno y la oposición está manteniendo negociaciones preliminares para intentar frenar la ola de violencia.