Una bomba adherida al vehículo particular de un agente de policía fue descubierta el martes antes de que explotara, cuando el agente entraba con su coche en la comisaría de la localidad de Basauri, muy cerca de Bilbao, en la región del País Vasco.
Un portavoz policial explicó a AP que el agente recorrió unos diez kilómetros con el artefacto explosivo adosado a los bajos de su auto, hasta que fue detectado en la revisión de seguridad habitual a la entrada del cuartel.
Tras confirmarse el hallazgo, expertos de la policía procedieron inmediatamente a desactivar el artefacto. No hubo explosión ni se registraron heridos.
Aunque todavía no se ha establecido una posible autoría del suceso, el portavoz indicó que todas las sospechas se centran en la banda separatista vasca ETA.