El ministro de Seguridad Interna y Externa, Gustavo Larrea, reconoció ayer que sí existe un problema de inseguridad en Guayaquil, pese a que en días anteriores dijo que “esta no había aumentado”.
En un acto por el décimo mes de creación del Ministerio de Justicia, Larrea manifestó que el problema de inseguridad en Guayaquil merece ser resuelto de manera contundente.
Afirmó además “que esta ola de delincuencia no se limita a un tema de percepción, sino que en la realidad sí se ha evidenciado un incremento delictivo. “Si hay 13 asaltos en 13 restaurantes de cualquier ciudad del país, eso genera una percepción y un incremento (de inseguridad), que deben ser combatidos y resueltos”, afirmó el Ministro.
En días anteriores el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, dijo “que estamos igual o mejor que el año pasado”.
Mientras, el alcalde de la ciudad, Jaime Nebot, en una entrevista en radio Atalaya, cuestionó ayer que “si no fuese real la crisis de seguridad que afecta a Guayaquil, ocasionada por la negligencia gubernamental, ¿qué hace aquí el Comandante General de la Policía?”. Agregó que “la situación se agravó desde que irresponsablemente se desechó la ayuda de la Corporación”.
En tanto el alcalde de Quito, Paco Moncayo, con cifras en mano expresó ayer, durante la sesión extraordinaria del Consejo Metropolitano de Seguridad, su inquietud por el incremento de la delincuencia en la capital.
“El hampa no tiene ciudades específicas para actuar”, señaló Moncayo, tras asegurar que los delitos contra la propiedad ascendieron de 933 en julio del 2006, a 1.757 en julio de este año. Situación similar sucede con los delitos contra las personas, dijo el Alcalde, quien mostró cómo las cifras de este delito subieron de 461 a 965 en el mismo lapso de tiempo. “No es percepción, aquí están las cifras”, expresó Moncayo.