Leonardo Vicuña, gobernador del Guayas, aseguró esta mañana que la asistencia a las misas campales fue menor de lo previsto porque los feligreses las confundieron con manifestaciones políticas.
"La gente optó por guardar distancia entre una intención política con la utilización de la fe y signos religiosos, y el hecho religioso, el que la gente lo valora desde su intimidad", subrayó esta mañana Vicuña.
En diálogo con Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil), el gobernador de Guayas explicó que la intención política fue desvirtuada por denuncias de cartas circulares a los padres de familia obligando a que con sus hijos, alumnos de colegios católicos, asistan a dichas misas campales, además de la reacción de feligreses por la utilización de la imagen del Cristo del Consuelo. Ambos elementos, aseguró, redujeron la participación de los fieles.
Indicó que según los reportes que le fueron entregados, la asistencia a dichas misas representó el 10% de lo que se esperaba por parte de las autoridades eclesiásticas.
Para el funcionario, hubo mayor concurrencia en la misa celebrada en la calle Machala, la que fue presidida por Monseñor Antonio Arregui, con unas 7.000 personas. A Guayacanes asistieron 3.000 feligreses, mientras a la Perimetral, aproximadamente 1.000, y en Durán, 1.500.
El Consejo Ecuatoriano de Laicos y la Arquidiócesis de Guayaquil convocaron a los fieles para que asistan a tres misas campales y pedir por la paz, la vida y la familia. Ningún templo de la ciudad celebró liturgias en la mañana del domingo. Los organizadores esperaban convocar a unas 100 mil personas.