- SEP. 15, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Una humarada que se levantó a las 11:30 de ayer, en las calles Malecón Calderón y González Suárez, puso en alerta a toda la población de Echeandía, que previamente se había quedado sin energía eléctrica.
El fuego, que hizo arder los puntales de madera de tres viviendas, despertó el asombro y la curiosidad de los habitantes que corrieron hacia el sitio del incendio para prestar ayuda.
Uno de los inmuebles afectados, construido de madera con zinc, fue el de Narcisa Apunte, quien no atinaba si salir corriendo o ingresar en la casa para salvar sus enseres.
Por el viento que soplaba a esa hora, las llamas también se apoderaron de otras dos casas cercanas a la de Apunte, de propiedad de Mariana Punina y Gloria Caspi, quienes, presa del miedo al ver cómo sus pertenencias se consumían en el fuego, se desmayaron.
Con tachos plásticos llenos de agua y utilizando escaleras, las personas que se acercaron al sitio, junto con miembros del Cuerpo de Bomberos de Echeandía, lograron controlar el fuego después de una hora.
El comandante del Cuerpo de Bomberos de la localidad, Carlos Andrade Alarcón, precisó que el incendio fue producto de un cortocircuito y que por eso, minutos antes, la población se quedó sin energía.