- SEP. 15, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
BAÑOS, Tungurahua. Los asistentes a la eucaristía lanzaron flores al río Vascún, en honor a los niños desaparecidos.
Para buscar consuelo al dolor causado por la desaparición de los niños Jair y Marco Guzmán García, de 4 y 7 años, respectivamente, quienes fueron arrasados por una avalancha en el sector de El Nahuazo, el pasado 22 de agosto, el sábado último, desde las 16:10, se realizó una misa en su honor.
Con este propósito, los vecinos del barrio Las Ilusiones, en donde la familia de los menores tenía su vivienda a orillas del río Vascún, hicieron la gestión para sacar la imagen de la Virgen del Rosario de Agua Santa desde el santuario en el centro de Baños y que fue llevada en procesión hasta el sitio de la tragedia.
La marcha salió a las 15:40, un altoparlante colocado sobre la cabina de un taxi entonaba música apropiada para la ocasión, que acompañó el paso lento y pausado de quienes con ramos de flores trataban de consolar a la madre, la hermana y a Manuel García, abuelo de los menores, quienes “por milagro” lograron salvar sus vidas cuando la avalancha arrasó con todo lo que encontró en su trayecto.
En el lugar donde la familia Guzmán García tenía su casa había solo escombros y piedras que, junto con el pasto, sirvieron como asientos improvisados para los asistentes a la eucaristía, que fue oficiada por el padre Antonio Cabrejas, párroco de Baños.
Durante la misa, en el ambiente se notaba consternación y al mismo tiempo resignación porque, como dijo el sacerdote, con seguridad los niños están en presencia de Dios.
En el sermón, Cabrejas hizo un llamado a las autoridades para que adopten medidas preventivas con el fin de evitar a futuro tragedias parecidas a la del pasado 22 de agosto.
Monumento
El párroco de Baños de Agua Santa comprometió el apoyo para construir un monumento o una lápida en honor a Jair y Marco Guzmán García, que sirva de recuerdo en honor a los infantes como parte de la historia de Baños.
Aunque Cabrejas mencionó que no es momento de buscar culpables para que se haya dado la muerte y desaparición de los dos menores, los vecinos de Las Ilusiones, presididos por Pablo Moreta, aseguraron que quieren saber quiénes son los responsables de la tragedia.
Terminada la misa, los asistentes arrojaron ramos de flores a las aguas del río Vascún, para que su aroma y fragancia lleguen hasta los niños.
En tanto, Moreta añadió que daban por terminada la búsqueda de los dos menores.