- SEP. 15, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Fe
Cuando me siento retado por una persona o situación en mi vida, me dirijo a la presencia de Dios en mí. Tomo de mi fuente de amor, fortaleza y valor.
Cuando me alejo de las preocupaciones del día y oro, centro mi atención más plenamente en la presencia de Dios y permito que mi fe surja. La alimento con amor como lo haría con una semilla. Alimento mi fe con afirmaciones de valor y la luz divina resplandece en el camino ante mí. Recibo fortaleza para avanzar y actuar con sabiduría.
Mi fe no es solo para mí, me llena de paz según apoyo a mis seres queridos cuando enfrentan alguna dificultad. La fe me ayuda a dejar ir amorosamente cualquier ansiedad y a poner mi confianza en Dios para que los guíe a descubrir su fortaleza interna.
–1 Corintios 16:13-14 (Versión popular)
“Manténganse despiertos y firmes en la fe... Y todo lo que hagan, háganlo con amor”.