- SEP. 15, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Hace un par de días vi en un programa de cocina ecuatoriana cómo una chef preparaba una sopa de lentejas con chorizo. El plato se veía espectacular y podría ser una cena magnífica, pero probablemente la chef no tenía idea de que al mezclar estos dos alimentos estaba consiguiendo un beneficio importante.
Resulta que las lentejas son un alimento que posee bastante hierro en su composición. Y el hierro es un mineral que nos ayuda a combatir la anemia. Sin embargo, las lentejas presentan un problema: su hierro es menos absorbido por el cuerpo que el hierro de una carne o un pollo. Es menos potente, por decirlo en otras palabras.
Pero, al combinarlas con una fuente de proteína (el chorizo), lo que estamos haciendo es potenciar la absorción del hierro de las lentejas.
Es decir, que ese hierro llegará con más facilidad y su cuerpo lo aprovechará mejor.
Lo mismo sucede si se combinan con vitamina C (pimientos verdes, zanahoria o un jugo de limón o naranja). Además, las lentejas potencian al sistema inmune y no engordan, siempre y cuando no las combinemos con un cerro de arroz.