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Edición del DOMINGO 14 de Septiembre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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Roles femeninos
Actualmente, la madre tiene dos roles marcados: el uno, la que prefiere permanecer en casa, y el otro, la que trabaja al exterior. La primera labora veinticuatro horas sobre veinticuatro, papel que durante años ha sido  discriminado, ignorado por la sociedad. En la segunda categoría entran las que trabajan al exterior.  Es imprescindible reconocer que esta ejerce doblemente su profesión, la de madre y la de trabajadora. La mujer aporta igualmente en el plan económico a todo nivel, lo que debe ser reconocido por la sociedad.

Como madre hay que tener las debidas precauciones para enfrentar la crianza de sus vástagos y no caer en la sobreprotección o el descuido; de existir el primero, esta acción anula el deseo de su hijo. Una madre tiene que dejar que el hijo crezca en un ambiente de creatividad, respeto, tranquilidad, responsabilidad, entre otros. He encontrado madres que no permiten que el niño se ensucie,  originando conflictos.

Existen  madres  castigadoras, que no permiten a los hijos expresarse, ni manifestar los desacuerdos. Madres que no toleran que los padres intervengan en la crianza y son acaparadoras de un rol supremo; en este punto hay que pensar que la triangulación formada por padre, madre e hijo da el debido equilibrio a la relación, siempre y cuando el padre no sea un ente contaminante (maltratante, consumidor).

Si la madre tiene que criar sola a sus hijos,  el sustituto paterno puede ser real en la imagen del abuelo, tío.  Si la madre no tiene ningún conflicto con el progenitor, esta ayudará al niño a crear la imagen simbólica de padre bueno. El problema se da cuando el progenitor está presente y la madre le niega autoridad o simplemente no le permite la participación.

Hay que evitar delegar el rol de castigador al progenitor. La madre tiene que asumir este papel, que es sin lugar a duda un privilegio, con mesura, ecuanimidad y sobre todo con responsabilidad y cariño permanente. No olvidarse de que la omnipotencia materna imposibilita tener un hijo equilibrado. Ella tiene que mantener un balance y no dejar hacer, sino normar, pero acorde a la realidad, sin exagerar su participación por cansancio, miedo o frustración.

Fuente: Paquita Brito Clavijo
Psicóloga y terapeuta graduada y especializada en Francia.
Telfs.: 252-3261, 09-928-0444. Correo: paquita_brito@hotmail.com


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