Cada vez que hablamos de soufflé, ¡huy! La gente les tiene miedo, porque al prepararlos se bajan cuando salen del horno o porque no saben cómo hacerlo para que les quede bonito. Pero siguiendo unas simples instrucciones, les van a quedar sensacionales y son tan delicados que su sabor les encantará, tanto que les puedo garantizar que no va a quedar nada en la fuente.
Les traigo esta parejita de soufflés, el uno es hecho con pan y el otro es un clásico de cebolla, incluso si prefiere puede cambiar la cebolla por brócoli, berenjenas, espinacas, coliflor, entre otros. Si los hornea justo el tiempo necesario y planifica para que apenas salgan del horno vayan a la mesa, no se van a bajar, sus comensales los van a recibir infladitos y humeantes. Sinceramente se los recomiendo, practíquenlos y cada vez que los haga les quedarán mejor.
Soufflé de cebolla
Ingredientes:
- 6 tzs. de cebolla perla cortada en rodajitas finas
- 4 tzs. de agua
- 2 cdtas. de sal
- 1 cdta. de jugo de limón
- 1 tz. de leche
- 1 cda. de maicena
- ½ cdta. de sal o al gusto
- ½ cdta. de nuez moscada
- 1 tz. de queso rallado tipo suizo
- 1 tz. de queso rallado blanco (fresco)
- 4 huevos
Preparación:
1. En una olla ponga a cocinar la cebolla perla con el agua, sal y el jugo de limón. Déjela cocinar durante unos 10 minutos, luego retírela del fuego y escúrrala. Debe dejarla escurrir muy bien.
2. Disuelva en la leche la cucharada de maicena y póngala en una olla mediana para cocinarla y hacer una especie de salsa blanca, añada la sal y nuez moscada. Cuando ya esté espesita, añada dentro de esta salsa los dos tipos de queso y mueva para que se disuelvan un poco. Aparte del fuego.
3. Separe los huevos, las yemas en un tazón y las claras en otro. Bata ligeramente las yemas y agréguelas a la salsa blanca. Bata las claras a punto de nieve y con movimientos suaves y envolventes añada la salsa blanca y la cebolla. Mezcle todo muy bien y viértalo en un molde pyrex.
4. Una hora antes de servir, caliente el horno a 350°F o 175°C. Ponga el soufflé al horno y hornee aproximadamente 45 minutos hasta que usted vea que ya está bien doradito. Sirva inmediatamente.