- SEP. 14, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Como una “manifestación desesperada” por el No calificó ayer el presidente de la República, Rafael Correa, las tres misas campales convocadas para hoy por la Iglesia católica en Guayaquil.
Durante su cadena sabatina, el mandatario cuestionó el uso de la imagen del Cristo del Consuelo. “Los que sí hemos ido al Cristo del Consuelo no por política, sino por devoción, nos revuelve el estómago esta utilización política, pero la historia los sabrá juzgar”, acotó.
En su intervención, Correa cuestionó además que las autoridades de varios colegios católicos de la urbe hayan obligado a padres de familia y alumnos a asistir a las celebraciones religiosas.
Leyó una circular de la Unidad Educativa cardenal Richard Cushing en la que se cita a los padres a la concentración con el carácter de obligatorio, “ya que es la calificación de su representado en la materia de religión”, según el documento.
Además, manifestó que instruyó al gobernador del Guayas, Leonardo Vicuña, para que otorgue seguridad a la manifestación, no obstante, advirtió que si pasa algo “será culpa de ellos mismos (los organizadores de las misas)”.
Correa insistió en que se están preparando autoatentados como en la década de los sesenta, cuando se dañaron y quemaron puertas de templos. “Esta oligarquía y cierta cúpula ultraconservadora de la Iglesia vinculada al Opus Dei y al Partido Social Cristiano están desesperados porque saben que van a perder”.