Domingo 14 de septiembre del 2008 Cultura

Nueva mirada al siglo XIX

Carlos Burgos estudia a 3 autores ecuatorianos

El crítico publicó un libro de ensayo  en el que analiza las obras de José Joaquín de Olmedo, Miguel Riofrío y Juan Montalvo. 

La obra de tres escritores nacionales del siglo XIX, José Joaquín de Olmedo, Miguel Riofrío y Juan Montalvo, es tema de estudio  del joven crítico  ecuatoriano Carlos Burgos Jara, quien acaba de publicar su primer libro de ensayo bajo el sello de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, centro educativo donde se licenció en Letras y fue su primer contacto académico con la literatura. Después realizó estudios de maestría y doctorado en universidades estadounidenses.

En tensión. Olmedo, Riofrío y Montalvo: cultura, literatura y política en el XIX ecuatoriano se titula el libro de este autor, de 32 años, quien vuelve su mirada a estos grandes intelectuales, un tanto olvidados por la crítica actual, pero de los que él aporta nuevos puntos de vista. “Muy poca gente cree que tienen cosas que decir. No hay una renovada lectura de estos clásicos. Lo que yo quiero plantear es releer el siglo XIX como una manera de ver que todavía tiene algo que decirnos para el siglo XXI”, sostiene Burgos, uno de los últimos graduados de la desaparecida Escuela de Literatura de la Católica.

De Olmedo estudia La Victoria de Junín. Canto a Bolívar. De Riofrío, La Emancipada, una de las primeras novelas que se publicaron en el país; y de Montalvo, sus artículos de El Cosmopolita y sus nociones de cosmopolitismo.

Son tres autores fundamentales del Ecuador.  “No nos podemos contentar con el olvido en que se ha tenido a estos escritores. Por qué no hacer nuevas lecturas”, señala Burgos. Considera  importante una revisión de este siglo fundacional para el país. Cree necesario tener  una genealogía rica y completa de nuestra literatura.

La obra, de 113 páginas, ha recibido elogios de  otros críticos y estudiosos de la literatura. Uno de ellos, Wilfrido Corral, quien  afirma: “En los últimos 25 años que llevo en este gremio, no he visto otro inicio crítico tan prometedor, emocionante y desafiante como el de este libro”.

“Lo que yo he hecho básicamente es ver cómo estas obras encajaban dentro de un sistema de esa época, cómo dialogaban y disentían también con lo que estaba pasando”, explica  Burgos. Sostiene que estos autores escribieron en momentos de tensión, en épocas conflictivas para el país.

Señala  que  si una obra  no se estudia en relación y en diálogo con otras producciones  de la época o con su contexto histórico, el resultado es  una crítica limitada. La  mirada que  Burgos propone  es amplia, atravesada por múltiples disciplinas.

“Creo que uno de los problemas que ha tenido  El Canto a Junín son todas esas aproximaciones lingüísticas, de ver únicamente figuras literarias. No estoy diciendo que eso no sirve, tiene su valor, pero me parece a mí que hay otras cosas”, refiere. Dice que de esta obra no hay renovadas miradas, pese a que consta en cualquier pénsum de literatura del siglo XIX y a que Olmedo es uno de los escritores que pertenecen al canon latinoamericano.

“Solo se  ha visto en este poema un elogio a Bolívar, una mera copia de modelos clásicos. Y a mí me parece que el poema de Olmedo es mucho más complejo. Se ha estudiado la conflictiva relación que tuvieron Bolívar y Olmedo, pero nunca se ha visto cómo se proyecta esa conflictiva relación dentro del poema. Ahí hay una fuente de trabajo que trato de explotar”, menciona el crítico.

Refiere que la tradición política e intelectual de Olmedo no ha tenido continuidad en Guayaquil, “donde los políticos más bien se han caracterizado por la soberbia y el autoritarismo”. Agrega que Olmedo fue el primer gobernante que tuvo Guayaquil y es exactamente lo contrario: un tipo tolerante, que escucha, que desea dialogar. Cree en la importancia de recuperarlo como una figura.

De La Emancipada, de Riofrío, sostiene que una mirada rápida  puede leerla como una crítica al sistema conservador. “Pero a mí me parece que en la novela el narrador liberal, al aproximarse al personaje de la  Emancipada, descubre las inconsecuencias que se pueden dar dentro del mismo discurso liberal de la época. Un discurso igualmente prejuicioso, sesgado, como el que cree criticar”.

De Montalvo, con el que tradicionalmente  la crítica ha sido dura, porque ha afirmado que tenía un proyecto elitista,   poco americano, europeizante, Burgos destaca su cosmopolitismo. Resalta  que proponía una ciudadanía global en el siglo XIX. “Eso no lo hizo ningún otro intelectual de América Latina”, refiere. Anota  que puntos muy interesantes de este pensador  han sido dejados de lado por la crítica. De Olmedo y Montalvo, Burgos  destaca el permanente diálogo que tenían  con las obras y los intelectuales de la época.

El crítico elabora actualmente su tesis doctoral sobre la producción  del  autor chileno Roberto Bolaño.  No sabe si ese  trabajo  se convertirá en libro. Por ahora, con el que acaba de publicar suma un título  a la bibliografía ensayística ecuatoriana, un género que en el país es uno de los menos explorados.

PERFIL: Carlos Burgos Jara

EDAD
32 años

ESTUDIOS
Se licenció en Letras por la Universidad Católica de Guayaquil. Maestría y doctorado los realizó en las universidades de Davis, Stanford y Harvard (EE.UU.).

PUBLICACIONES
En tensión. Olmedo, Riofrío, Montalvo: cultura, literatura y política en el XIX ecuatoriano  es su primer libro. Artículos suyos han aparecido en revistas literarias de Europa, América Latina y Estados Unidos.

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