El duelo de clubes del Astillero es clave para Emelec y Barcelona, que aspiran llegar a la liguilla. Para Juan Ramón Silva, DT azul, y su colega canario Reinaldo Merlo, hoy en el Capwell se juega una final.
Dos entrenadores curtidos en batallas futboleras entre clásicos rivales se miden hoy.
Juan Ramón Silva, de Emelec, las vivió en Peñarol, contra Nacional, en su Uruguay natal, y entre 1982 y 1983 como volante azul frente a los toreros. El otro, el argentino Reinaldo Merlo, durante 15 años (1969-1984) en River Plate contra Boca Juniors, y ya vivió uno contra los eléctricos el 27 de julio pasado.
Para Silva, el Clásico del Astillero de hoy es la primera final, de tres que tendrá en la segunda etapa. Según el charrúa, es una obligación ganar esos tres compromisos, caso contrario su equipo no irá a la liguilla.
NADA DE ESTUDIO
“Solo tenemos 90 minutos, si ganamos seguimos, sino ahí murió todo”, anticipa al referirse al duelo ante Barcelona. Enseguida agrega: “No podemos salir a estudiar al rival o perder el tiempo. Debemos buscar rápido asegurar el partido”.
El ex volante azul indica que en el encuentro de hoy se juegan la temporada 2008. “Sí, eso es así. Pienso que si vencemos estamos estirando la posibilidad de continuar en el campeonato. Eso es algo a lo que nos aferramos”, afirma.
Sin embargo, el DT campeón con Emelec en 1988 aclara que no solo les urge triunfar hoy. “Somos realistas, no olvidamos que un solo resultado adverso, en cualquiera de los partidos que nos quedan, nos deja fuera de la liguilla”, recalcó.
Fiel a la garra charrúa, Silva dice que ante los toreros “debemos utilizar todo. Tal vez algún jugador diga ‘bueno, aquí me como la pierna de un rival’, pero yo no quiero eso. Lo que quiero es que entreguen todo, técnica y físicamente”, sentencia Silva, de 59 años de edad.
‘MOSTAZA’ NO SE INQUIETA
En el otro banquillo técnico estará Reinaldo Merlo, en su segundo Clásico del Astillero. Confiesa que no le inquieta recordar que el único partido perdido desde que asumió como DT canario, en junio pasado, es el duelo ante los eléctricos.
Asegura que la caída 1-0 en el estadio Monumental no aumenta la presión para enfrentar a Emelec. Mostaza hace una confesión: “estoy tranquilo”.
“El partido será difícil, es una final más, pero mantenemos la calma. Hay confianza y fe en que clasificaremos a la liguilla”, expresa el argentino.
Merlo sabe que el compromiso de hoy será decisivo. Una victoria lo acercará al hexagonal; una derrota complicará sus aspiraciones de clasificar.
“Los clásicos son partidos diferentes. Trataremos de ser ordenados y eficaces. Propondremos nuestro juego”, explica el ex mediocampista de marca.
Mueve negativamente su cabeza ante una pregunta. Así evita hacer un análisis de su rival y explica que solo piensa en lo que hace Barcelona y no en el adversario. “Estamos preocupados en mejorar, en jugar todos los partidos bien. Queremos que Barcelona rinda al máximo”.
Su gesto de negación rápidamente cambia a uno de aprobación. Ante Emelec “pelearemos el balón como si fuera el del último partido; también hay que tratar de dar un espectáculo”.
Campeón con Racing de Avellaneda (en Apertura 2001), el adiestrador canario estimó que el problema por el atraso en el pago de dos meses de sueldo no afectará el rendimiento de su plantel. “Los muchachos están bien, todo está superado. Ellos están acomodados a lo que quiero”, dijo el estratega (58 años).