El maquinista de un tren de pasajeros fue señalado ayer como responsable de la colisión entre ese ferrocarril y otro de carga, un hecho en el que murieron 25 personas el viernes.
Se trata del peor accidente ferroviario de Estados Unidos en quince años, y la fuerza de la colisión fue tal que las cuadrillas de rescate tardaron casi un día completo en recuperar todos los cadáveres de entre los fierros retorcidos.
Una investigación preliminar determinó que un maquinista de Metrolink no se detuvo ante una luz roja, y que esa era la causa probable de la colisión del viernes con un tren de carga en el Valle de San Fernando, en las inmediaciones de Los Ángeles, dijo Denise Tyrrell, vocera de esa empresa ferroviaria.
Tyrrell señaló que presuntamente el operador del tren, quien no fue identificado, murió en el choque.
Más tarde, las autoridades anunciaron que había concluido la operación para recuperar cadáveres de entre los restos del tren de Metrolink, tras encontrar 24. El número de muertos aumentó a 25 cuando Adelaide DeLaCerda, vocera del Centro Médico USC, informó que un hombre de 50 años, trasladado a ese hospital desde el lugar del accidente, murió ayer.
Un total de 135 personas resultó con lesiones. De ellas, 81 fueron transportadas a los hospitales en estado grave.
La colisión ocurrió en Chatsworth, en el extremo poniente del Valle de San Fernando, cerca de un túnel de 152 metros de largo, debajo del Parque Stoney Point.
Las autoridades señalaron que el tren transportaba a 222 personas y que en el de carga viajaban cuatro empleados de Union Pacific.