El Presidente de Bolivia afirmó que bases sociales le autorizaron revisar las autonomías.
El presidente boliviano, Evo Morales, dijo ayer estar dispuesto a revisar el proyecto de nueva Constitución para facilitar un acuerdo con la oposición regional que disparó una ola de protestas contra sus planes de reformas socialistas, que dejaron al menos 18 muertos.
“Estamos autorizados por los movimientos sociales a revisar el proyecto de autonomía que está en la Constitución Política del Estado”, dijo el mandatario indígena que pretende someter la nueva Carta Magna a referéndum a principios del 2009.
La violencia se dio en el estado amazónico de Pando, fronterizo con Brasil, donde el gobierno dictó orden de sitio.
“Si es por la unidad nacional y la democracia (...) hay total apertura”, señaló tras dialogar con el prefecto del Tarija, Mario Cossío, entre la noche del viernes y madrugada de ayer.
La oposición reclama autonomía a nivel de departamentos, pero la Constitución que impulsa el gobierno plantea también regímenes de autonomía para provincias, municipios y pueblos indígenas. Analistas señalan que el problema medular es la reforma agraria rechazada por los latifundistas del oriente boliviano, así como la nacionalización de los recursos naturales como petróleo y gas, presentes en los departamentos opositores.
Dos personas, un militar y un civil, murieron cuando el Ejército recuperó el aeropuerto de Cobija, capital de Pando. El viernes, enfrentamientos entre seguidores del prefecto opositor Leopoldo Fernández y campesinos fieles a Morales dejaron dieciséis muertos.
Morales ordenó el miércoles la expulsión del embajador de EE.UU. en La Paz, acusándolo de apoyar a la oposición, aunque dijo que no quiere romper relaciones con Washington.
Cita de Unasur
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, convocó para el lunes a una reunión de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) para analizar la crisis boliviana.
Honduras se rebela Honduras, que en los años ochenta fue llamada “portaaviones de EE.UU.”, se reveló ayer al solidarizarse con Bolivia y demorar la aceptación a su embajador.