Atrás quedaron los cuestionamientos presidenciales a las grandes constructoras. Hoy, al menos seis de estas tienen uno o más proyectos por un monto total que supera los $ 300 millones. En varios tramos se coloca hormigón sobre el asfalto, una técnica cuyos resultados se verán en el futuro.
Aunque no se habla del referéndum, el Sí domina en los letreros que detallan los trabajos que ejecutan en las vías del país las compañías privadas. En las últimas semanas el Ministerio de Transporte y Obras Públicas contrató en forma directa, sin licitaciones ni concursos, con estas empresas, inicialmente cuestionadas por el Gobierno. Los contratos superan los $ 300 millones.
Las grandes constructoras vuelven a laborar en las vías
Un rótulo colocado a orillas de la vía Santo Domingo-Esmeraldas, en el ingreso al cantón La Concordia, señala: “Sí, estamos reconstruyendo el Ecuador”. La frase destaca en esta época en que se desarrolla la campaña para que los ecuatorianos decidan si aceptan o rechazan la nueva Constitución en el referéndum del 28 de septiembre. Indica también los trabajos de rehabilitación de esa vía, de 170 km, contratados el 20 de agosto pasado por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) con la compañía Herdoíza Crespo S.A.
Cerca de ese rótulo, una máquina hidráulica muele el asfalto levantado previamente y lo redistribuye y compacta en la calzada. El proceso, conocido como reciclaje de asfalto, se complementa con una inyección de emulsión asfáltica que sella la capa de rodadura, llena de baches en casi la mitad del trayecto. Luego está contemplada la colocación de una capa de hormigón de 23 cm de espesor. Para estas obras de rehabilitación vial, que -según el contrato- se harán en 18 meses, Herdoíza Crespo fue contratada en forma directa, sin licitación, por 32,3 millones de dólares.
Trabajos parecidos se hacen o están previstos en otras vías, especialmente de la Costa. Similares son los contratos, adjudicados sin concurso, basándose en la emergencia vial vigente desde febrero del 2007. Las grandes constructoras del país vuelven a las carreteras un año y medio después que el presidente Rafael Correa entregara la responsabilidad exclusiva de ejecutar catorce obras de rehabilitación vial por casi 300 millones de dólares al Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CIE).
“Vamos a hacer las obras con nuestras propias capacidades, en las que confiamos”, dijo en abril del 2007 el Mandatario cuando suscribía uno de los contratos con el CIE, al que entonces pidió no fallar a la confianza depositada en él y hacer “obras bien hechas, demostrando la capacidad del sector público”. Era la época en la que Correa se quejaba de las constructoras privadas mientras el ministro de Transporte de la época, Trajano Andrade, decía que iba a “democratizar la construcción vial”.
Andrade renunció para candidatizarse a asambleísta; le sucedió Héctor Villagrán, y en diciembre del 2007 fue nombrado el actual, Jorge Marún.
A fines del 2007 e inicios del 2008 se registró un fuerte invierno y posteriormente vinieron las quejas de los transportistas porque las vías de distintas provincias estaban destrozadas. Marún presentó en el primer trimestre el denominado plan Relámpago de rehabilitación vial, y también enfrentó críticas.
Así, en medio de reclamos, el régimen fue ajustando planes y tanto Correa como Marún hicieron públicos llamados para que el CIE agilice las obras. Hoy, el paso a las grandes constructoras privadas está abierto y en las últimas semanas estas han sido encargadas de realizar las obras en al menos ocho vías de primer orden por alrededor de 282 millones de dólares.
En el caso de Herdoíza Crespo, su superintendente, Jorge Benavídez, refiere que desde hace más de dos meses hubo acercamientos entre los directivos de la empresa y el Gobierno. “No quiero referirme a eso, pero se tuvieron conversaciones y logramos acuerdos”, dice. Contrario a otras épocas en las que era necesario participar en concursos y licitaciones. Luego del diálogo se firmó una denominada orden de servicio y la empresa comenzó el traslado de maquinaria a la zona. Hoy, Benavídez asegura que tienen acumulados 65 mil metros cúbicos de material pétreo e instalada una trituradora en el lugar.
Los contratos con las empresas privadas se aligeraron en estas últimas semanas, también bajo el paraguas de la emergencia, sin necesidad de concurso. El 31 de julio del 2008, el MTOP firmó con la empresa Hidalgo & Hidalgo para la rehabilitación de la vía Jujan-Quevedo-Santo Domingo, de 232 km, a un costo de 35,8 millones en un plazo de 18 meses. Aún no se inician los trabajos y en esta última semana maquinaria de la constructora solo tapó baches en Ventanas. Igual, el contrato se hizo en forma directa, por la emergencia.
Hidalgo & Hidalgo tiene otros convenios. Está a cargo de la vía Suma (El Carmen)-Pedernales, de 90 km, donde coloca hormigón a un costo de 21,5 millones de dólares. Equipos de la empresa están por culminar en las próximas semanas la pavimentación con hormigón del tramo El Carmen-Pambilar, de 25 km, en la vía El Carmen-Chone. Este es un contrato de hace casi dos años, pero ha sufrido retrasos porque debieron ejecutarse obras complementarias no contempladas en los estudios, según técnicos de la empresa.
En el acceso a El Carmen, donde trabaja la maquinaria de Hidalgo & Hidalgo, existen decenas de letreros que indican “Sí” resaltado. Algunos de estos son cartelones hechos con material impermeable y que están colgados a cada cien metros en la salida de Flavio Alfaro. El ministro de Transportes, Jorge Marún, descarta que sea propaganda colocada u ordenada por el Gobierno. “Eso es una iniciativa de la empresa”, menciona.
En la vía Cuenca-Loja también está Hidalgo & Hidalgo, que labora en consorcio con Verdú. Esta última empresa es la contratista, por $ 67,1 millones a un plazo de 24 meses, del tramo Santa Elena-Bahía de Caráquez, de la Ruta del Sol. Si se hace un estimativo, el costo para el Estado por cada kilómetro de vía en este contrato será de 263.266 dólares. Al igual que los contratos anteriores, por tratarse de emergencia vial, los trabajos se entregaron directamente a Verdú.
Marún asegura que este y otros convenios se avalan con informes de Procuraduría, Contraloría y la garantía de recursos del Ministerio de Economía.
Al respecto, el subsecretario del MTOP, Geovanny Castro, indica que “no se entregó a dedo” la obra y que Verdú fue escogida porque “cuenta con equipos nuevos, una planta de asfalto y personal técnico para cumplir con el contrato”.
“Aunque el decreto de emergencia lo permite, hubiera sido bueno que convoquen a concurso”, dice José Macchiavello, ex ministro de Obras Públicas en el gobierno de Gustavo Noboa.
Fopeca desarrolla otro proyecto vial de alto costo. Se trata de la vía Cuenca-Molleturo-Puerto Inca, que se ejecuta en 55 millones de dólares. Además están los contratos con Técnica General de Construcciones, para la vía Pedernales-Esmeraldas-San Lorenzo; Equitesa, en la San Vicente-Pedernales y cuyo trámite está en la Contraloría; Equitransa, anillo vial de Santo Domingo, y Constructora del Pacífico, que hará el paso lateral de El Carmen, de 13 km, a un costo de $ 16 millones.
En total, según el ministro Marún, en este año restan por suscribirse 18 contratos. Estos se harán efectivos -según asegura el ministro- con la nueva Ley de Contratación Pública que aprobó la Asamblea Constituyente hace unos dos meses. Esta establece que para la firma del contrato no son necesarios los informes de la Procuraduría y la Contraloría, a quienes se debe entregar la documentación en los siguientes 20 días.
En total, el MTOP prevé invertir en este año cerca de 2.000 millones de dólares en vías, recursos que sobre todo existen por los altos precios del petróleo. Por eso, incluso los anticipos cobran como mínimo el 50% del valor total de la obra.
En todas las vías está prevista la colocación de hormigón, en casos incluso sobre el asfalto viejo y con baches. El superintendente de Herdoíza Crespo señala que esta técnica le dará durabilidad a la vía, aunque aclara que no se debe emplearla cuando hay hundimientos y abultamientos por filtraciones de agua.
Guillermo Soria, de la constructora Hidalgo & Hidalgo, dice que el hormigón garantiza una vida útil de 25 años y que la muestra de buen resultado es la autopista Terminal Terrestre-Pascuales, de Guayaquil.
El presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Pichincha, Diego Andrade, opina que sí es recomendable esta técnica. José Centeno, presidente de ese gremio en Guayas, también considera una buena opción la colocación de hormigón sobre la base asfáltica, pero él reclama oportunidades para todos y no solo para aquellas compañías consideradas grandes.