Una fecha tentativa de exhibición del filme sería el 26 de septiembre.
Lágrimas, carcajadas y aplausos finales fueron las reacciones de los principales actores de la película Niña Narcisa, al observarse –en la mayoría de los casos– por primera vez en la producción cinematográfica de César Carmigniani.
La muestra la dio a conocer el director del filme, el pasado viernes 12 de septiembre, en una invitación exclusiva para medios impresos, a la cual asistieron Sofía Behr, como Narcisa de Jesús; Francisca Garcés, la niña Narcisa; Antonio Santos, el padre Gual; María Alejandra Paredes, en el papel de Mercedes de Jesús Molina; Vanesa Ortiz, como la Sra. Gellibert.
Antes de la exhibición, Carmigniani indicó que existe la probabilidad de que la producción cinematográfica se exhiba el próximo 26 de septiembre, aunque aclaró que esta es una decisión de la Arquidiócesis de Guayaquil, Rivas & Herrera y Almacenes Tía, principal auspiciante de la producción.
También mencionó que existe la probabilidad de que sean dos canales los que transmitan el filme de una hora y 20 minutos de duración y que empezó a filmarse los primeros meses de este año.
Entre los momentos más emotivos y difíciles que le tocó afrontar a la protagonista, Sofía Behr, fue cuando Narcisa de Jesús pierde a su padre. “El director me decía durante la filmación que imagine que eso me está ocurriendo en la realidad. Aunque algunas escenas eran difíciles imaginar”, dijo.
Por su parte, Carmigniani reconoció que este trabajo ha sido uno de sus mayores desafíos cinematográficos. “Fue una historia difícil porque era una mujer muy entregada a Dios, en cuerpo y alma. Hacer de eso un guión, sin salirse de la realidad, fue complicado”, agregó.
Los asistentes a la producción coincidieron en que los escenarios fueron lo más destacado de la película Niña Narcisa.
Así, los actores debieron trasladarse a La Garza Roja, cercana a Nobol, al Parque Histórico de Guayaquil, a las iglesias Santa Catalina y Santo Domingo en Quito, así como al Beaterio de Nuestra Señora del Patronicio, en Lima.
Otras escenas también se filmaron en otros escenarios naturales de Ecuador, como cerca del volcán Pichincha.
Otro anuncio del director fue que las escenas de la canonización en Roma, el próximo 12 de octubre, no se incluirán finalmente porque el Arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, desea hacer un documental con este trabajo, lo cual será totalmente independiente a la producción.
Amistades santas
La actriz María Alejandra Paredes, quien interpreta a Mercedes de Jesús, manifestó que el éxito de esta historia radicó en “la habilidad de saber contar una historia en forma real, con un mensaje que llega”.
De hecho, la actriz rompió en llanto en varias oportunidades mientras se exhibía la filmación, particularmente cuando Narcisa de Jesús sana milagrosamente a sus seguidores y también cuando logra que un matrimonio conflictivo se vuelve armónico.
“Esta película tiene lo que uno espera de conocer en la vida de una santa. Lo que veo ahora se ajusta mucho a mi experiencia anterior en la película Mercedes de Jesús Molina, también dirigida por Carmigniani”, agregó Paredes.
Durante la filmación se recrea el momento en que Mercedes de Jesús, gracias a su amistad con Narcisa, deja su vida de comodidades y decide entregar su vida a Dios, para lo cual abandona también a su novio. En ese momento emprende una labor social para recaudar fondos para la Casa de las recogidas, lo cual representó un verdadero escándalo para la época, 1860.
En la vida real, ella, así como Narcisa de Jesús y la beata Jesús Caballero, vivió en la casa de las beatas, donde actualmente está ubicado el hotel Continental de Guayaquil.
Al finalizar la exhibición, los actores, particularmente Sofía Behr, agradecieron la oportunidad que Carmigniani les estaba dando, pese a que ella jamás había actuado profesionalmente.
Francisca Garcés, por su parte, coincidió con Behr y añadió que esta película lo que más le transmite al espectador es una “verdadera devoción”.
“Pienso que hemos cumplido, así, esperamos únicamente que al público le guste todo”, concluyó Carmigniani.
Corona de espinas
El maquillaje fue bastante discreto para escenificar las flagelaciones y martirios a los que se sometía Narcisa de Jesús. Cotidianamente, solía ponerse una corona de espinas.
Amigas santas
La amistad entre Narcisa de Jesús y Mercedes de Jesús rinde sus frutos cuando esta última decide dejarlo todo: compromiso matrimonial y riquezas, por servir a Dios.
El guía
El padre Milán, interpretado por José Sánchez, fue uno de los roles que más tiempo permaneció en escena. Sus consejos se escuchan a lo largo del filme.
Cuerpo incorrupto
La iglesia Santa Catalina en Quito recreó al Beaterio del Patrocinio en Lima. Las autoridades de esa ciudad mostraban su inquietud ante el cuerpo incorrupto de Narcisa.
Confesiones
César Carmigniani
Director
“Era fácil caer en el mercadeo, pero no lo hicimos. Contamos lo que pasó”.
Sofía Behr
ACTRIZ
“Tuve que pensar como Narcisa para lograr el personaje”.