El senador Barack Obama dependerá cada vez más de mujeres demócratas de renombre para socavar a la gobernadora Sarah Palin y al senador John Mc- Cain, y ha enviado a la senadora Hillary Rodham Clinton a Florida y reforzado su plan para hacer un despliegue de mujeres en su nombre en estados clave, declararon la semana sus asistentes.
El evento de campaña de Clinton en Florida, el primero de ella para Obama desde la convención demócrata, sirvió como un contrapunto a los intensos ataques y el reciente estallido de energía que Palin le inyectó a la contienda con su discurso en la convención, el 3 de septiembre.
Clinton exhortó al público, en el centro de Florida, el 9 de septiembre, a oponerse a la fórmula presidencial republicana, “no a McCain, no a Palin”, pero por lo demás evitó criticar a esta última. Se había esperado la ausencia de duras críticas dirigidas a Palin, en vista de una renuencia por parte de Clinton a convertir su campaña en una batalla entre dos mujeres.
Dentro de la campaña de Obama y entre funcionarios de todo el paíos, las pláticas están muy avanzadas con respecto a cómo debe tratar a Palin en la campaña, y qué necesitan hacer Obama y su compañero de fórmula, el senador Joseph R. Biden Jr., para recuperar la ofensiva.
Algunos demócratas instaban a la campaña de Obama a no subestimar el poder del discurso de Palin, aún entre electores no alineados con ningún partido: en los programas liberales de debate por radio y en diarios en línea de tendencia izquierdista, algunos demócratas dijeron que la campaña de Obama tiene que defenderse con todo para evitar ser caricaturizada, como lo fue el senador John Kerry hace cuatro años, cuando contendió contra el presidente Bush. Algunos estrategas del partido advirtieron que el historial personal de Palin como una “mamá de los suburbios” con un hijo con necesidades especiales, atraería a algunas electoras indecisas.
“Lo que ha hecho McCain con la nominación de Palin es apuntar directamente a un grupo demográfico que Obama necesita acercarse: las mujeres sin educación universitaria”, dijo Mike McCurry, ex vocero del gobierno de Clinton.
David Axelrod, principal estratega político de la campaña de Obama, declaró que el candidato demócrata no plantearía interrogantes sobre la experiencia de Palin. Añadió que en lugar de ello, trabajarían en enfatizar la seriedad de la contienda y continuaría tratando de vincular a la dupla McCain-Palin con el presidente Bush.
Con ambas convenciones consideradas en gran medida como éxitos para sus fórmulas, la importancia de los tres debates presidenciales (el primero se celebrará el 26 de septiembre) y el único debate vicepresidencial se vuelve aun más crucial para cualquier bando para ganar una ventaja política, expresaron estrategas y funcionarios electos demócratas.