El presidente Rafael Correa, en visita oficial a Lima, habló ayer de política e integración.
En una entrevista con periodistas extranjeros, dijo que el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, lidera un sector “separatista”, similar al que se registra en Santa Cruz (Bolivia), y señaló que existen “grupos ultraconservadores de la Iglesia católica, sobre todo de Guayaquil, donde queda el último reducto de esa oligarquía”.
Por otra parte, el mandatario peruano Alan García y Correa anunciaron su respaldo al gobierno de Evo Morales, que atraviesa una crisis interna.
García rechazó las iniciativas separatistas y la violencia.
En la sede de la Comunidad Andina (CAN), Correa señaló que la democracia en Bolivia está representada, “sin la más mínima duda, por el presidente Evo Morales”. Y agregó que “América Latina no va a aceptar más ‘pinochets’...”.
Respecto a la CAN, Correa, que es presidente pro témpore del organismo, sugirió “reorientar” las acciones para superar las diferencias.
Por ello decidió convocar a una Cumbre Presidencial Andina extraordinaria, que se efectuará en Guayaquil en octubre y que contaría con los jefes de Estado de Colombia, Bolivia, Perú y Chile (en calidad de país asociado).
Alan García agradeció el apoyo de Ecuador en la CAN para que su país avance en la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU., mientras Correa destacó el respaldo de Perú al secretario general de la CAN, Freddy Elhers.
El próximo 25 de octubre, ambos prevén reunirse en Machala para evaluar el Plan Binacional y celebrar los diez años de la firma de la paz.
Anoche el presidente Correa asistió a las 21:46 a un evento de su movimiento PAIS en el hotel Hilton Colón, de Guayaquil, donde volvió a recalcar que el Sí ganará en el referéndum.
La avenida Francisco de Orellana fue cerrada al tráfico desde las 17:00 y un grupo de estudiantes de la Universidad Católica fue impedido de ingresar a la zona. Se registraron pequeños incidentes entre movimientos que apoyan y se oponen a la nueva Constitución.