Son 1.500 familias que solicitan el servicio. El Cabildo local les prometió la obra en dos meses.
Pobladores de 17 barrios de la parroquia Augusto Nicolás Martínez, al noroccidente de Ambato, hace cuatro años comenzaron a participar en las mingas para el transporte de tubería, excavación y relleno de zanjas, estuvieron convencidos que pronto llegaría el agua potable hasta sus domicilios.
Pero ha pasado el tiempo y con pesar ven cómo otros sectores se benefician con este servicio y ellos tienen que seguir esperando por el líquido.
“Tenemos que seguir tomando agua del pozo que llenamos de la acequia Jáuregui”, mencionó Hermelinda Montachana, del sector La Esperanza.
La mujer explicó que han realizado gestiones ante los directivos de la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ambato (Emapa) para que se brinde el servicio a los barrios de la zona, pero hasta el momento no se ha concretado ninguna solución.
“No nos atienden y mientras tanto consumimos el agua contaminada que viene de la acequia”, agregó Montachana.
Mario Ortiz, habitante, aseguró que en esta semana se trasladaron a conversar con el alcalde de Ambato, Fernando Callejas Barona, quien les pidió dos meses para dar el trámite que les permita a los pobladores de los 17 barrios contar con el servicio de agua potable del proyecto Quillán Alemania.
“Vamos a esperar pacientemente este tiempo, pero si no tenemos resultado positivo iniciaremos acciones de protesta”, manifestó el morador.
De su parte, Wilson Arcos, presidente de los 17 barrios, añadió que a más de las mingas, las 1.500 familias de la zona también contribuyeron para la adquisición de los terrenos en donde se construyeron los tanques reservorios.
Por ello, manifestó Arcos, no están dispuestos a continuar consumiendo agua contaminada de los canales de riego.
El dirigente indicó que las familias se sienten engañadas porque toda la infraestructura ya está lista y solo faltan la instalación eléctrica para el bombeo y las guías domiciliarias.
Los moradores de la zona que tienen mejores posibilidades económicas adquieren tanqueros, pero otros no pueden costear los $ 15 que cuesta el reservorio que dura quince días.