Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
VIERNES | 12 de septiembre del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Un día como hoy
Cuéntamelo todo
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
Cartas a los lectores
cartas@eluniverso.com
 
La delincuencia en Guayaquil nos domina

¡Delincuencia en Guayaquil! Es la noticia del momento.

No vamos a negar que aquí siempre han ocurrido asaltos, pero nunca con la frecuencia diaria de decenas de robos que en la ciudad estamos sufriendo, en cualquiera de sus manifestaciones, llámense sacapintas, robos express, atracos a negocios, hogares, a transeúntes, en buses, etcétera. Y la última moda en delincuencia, asaltos a restaurantes.

Para colmo de males, el desarme de guardias privados refuerza la “valentía” de los delincuentes y disminuye la seguridad de los ciudadanos. Prácticamente, la mitad del tiempo en los noticiarios televisivos y en los espacios de las portadas de los principales periódicos del país se destaca este tipo de noticias que contrasta con el cinismo de autoridades.

Los ministros de Gobierno y de Seguridad Interna y Externa han declarado con la misma sangre fría con la que delincuentes actúan, que no hay ningún brote delincuencial. ¿Es que acaso estas autoridades solo leen, ven y escuchan a medios de comunicación del Gobierno en los que, si publican uno o dos actos delictivos diarios, está siempre como víctima o héroe algún miembro de la Policía?

Verónica Portez Pérez,
Guayaquil

Inseguridad a toda costa I

En el año 2000 decidí emigrar al extranjero, cansado de la delincuencia en Guayaquil, después de que mi abuelo fue cobardemente asesinado y mi primo herido de gravedad en un asalto a un negocio familiar; mi esposa, despojada de su auto; y mi hijo, casi secuestrado al haber sido víctima de un robo e intento de asesinato en la parrillada La Selvita.

Ahora vivo en una ciudad en la que puedo salir en la mañana, dejar la puerta abierta y regresar para encontrar todo como lo dejé. Mas la situación en mi ciudad Guayaquil parece haber empeorado, de acuerdo con versiones de amigos y familiares, y por las noticias que aparecen en la versión electrónica del periódico. Es notorio que Guayaquil se encuentra a merced de los delincuentes, a pesar de que en el poder lo nieguen y se preocupen más de empujar, a través de un grupo, una campaña de persecución contra líderes cuyos gobiernos tenían como legado acabar con la lacra que representaba Alfaro Vive Carajo y detener un poco el avance de la delincuencia en la ciudad. De otro modo, quizás hoy estuviéramos igual o peor que Colombia en el tema de la guerrilla y el terrorismo.

Quizás es el momento de averiguar quiénes estuvieron a cargo de los operativos, no para enjuiciarlos, sino para ponerlos al frente de una campaña para erradicar la delincuencia. En toda sociedad civilizada es fundamental el respeto a los derechos humanos de sus habitantes, pero cuando la estabilidad, bienestar y supervivencia de la gente honesta y trabajadora de una comunidad se ve amenazada por delincuentes políticos o delincuentes comunes, a quienes no les importa matar a sangre fría y despojar a las personas de su propiedad, se vuelve imperativo tomar medidas drásticas para erradicar eso.

Jorge Delgado Jara,
Irvine, California, EE.UU.

La seguridad en Los Ceibos se agrava. La ciudadela aspira a ser cerrada. Mientras se mantenga el libre acceso por la vía a Daule, el colegio Alemán y la entrada de la avenida del Bombero, los asaltos no cesarán.

Somos testigos a diario de los robos en domicilios y asaltos a peatones, mientras tanto, no sabemos nada sobre detenciones de los asaltantes, a pesar del PAI (Puesto de Auxilio Inmediato) instalado junto al parque.

En los nuevos pasos elevados del kilómetro 4 se deja abierta la posibilidad de hacer guarida para los delincuentes. Un estacionamiento vigilado en este sitio solucionaría varios problemas, como el libre flujo de vehículos sobre la avenida Primera (única entrada a Los Ceibos y que por la construcción del muro el espacio se reduce peligrosamente, soportando el incremento del tránsito de varias ciudadelas, incluyendo Cimas del Bim Bam Bum).

Hemos tolerado por más de tres años los atrasos de la ampliación de la avenida del Bombero, lo que ha causado un impacto ambiental serio, desde el abandono del primer contratista hasta  la tala indiscriminada de árboles a lo largo de la vía. Varios pedidos de los moradores al Municipio no han sido atendidos, como la reconexión de la calle 17 con la avenida Primera (en los planos  de la nueva constructora consta una jardinera que eliminará la conexión de estas dos vías), obligándonos a todos los que vivimos en el sector, para volver a nuestros hogares, tener que salir de la ciudadela hasta el retorno del paso a desnivel de Miraflores, agravando el flujo vehicular en el cuello de botella que se forma frente a la Universidad Santa María y el templo mormón en el kilómetro 4, problema al que no han dado solución.

Los Ceibos desea ser una ciudadela cerrada para evitar tantos asaltos a peatones y robos a domicilios.

Muchos  moradores están vendiendo sus propiedades o ya se han mudado a otros cantones, porque aquí se nos acabó la tranquilidad.

Federico Larrea Simmonds,
Guayaquil

Inseguridad a toda costa II
El 2 de julio del 2008 fui a la terminal terrestre a dejar un sobre de encomienda a uno de los transportes interprovinciales y parqueé mi auto muy cerca de los guardias privados del sitio.

Me demoré no más de cinco minutos y cuando regresé a ver mi carro, ¡oh!, para mi sorpresa, había sido abierto y desprendida mi radio digital MP3. Al preguntarles a los guardias de la terminal, solo dijeron que no habían visto nada. Llamé a mi padre y él se comunicó al instante con la administración de la terminal,  y recibió por respuesta que no me preocupara y regresara después de dos horas que estaría la persona que solucionaría el inconveniente. Así lo hice.

Volví al cabo de una hora de lo ocurrido. Salieron los señores de la terminal, los de la compañía de seguridad y me preguntaron por qué me había ido. Les dije que antes de hacerlo había hablado con la administración. Esos señores nos contestaron que nosotros habíamos inventado el robo. Después aceptaron nuestra queja porque las evidencias eran visibles cuando revisaron el carro.

Me recomendaron luego que fuera rápido a la Fiscalía y les trajera la denuncia, así no habría problemas en devolverme la radio que me fue sustraída, ya que los de la Fundación de la Terminal Terrestre indicaron que la responsabilidad era de la compañía de seguridad, ante lo cual les dije que no, porque el recibo de entrada dice Fundación Terminal Terrestre.

Entonces comenzó una “telenovela” sobre el problema con la radio desaparecida de mi vehículo. Me han tenido ya diez semanas en este asunto y la compañía de seguridad quedó en pagarme el valor del objeto, pero al transcurrir las semanas comenzaron a darme “vueltas”, y por último me indican que la Fundación de la Terminal no les cancelaba a tiempo y por eso no me podían pagar.

Insistí luego con la Fundación y, de igual forma, hasta el día de hoy no hay la manera de que alguien se responsabilice por este tipo de situaciones que se dan en el parquadero de la Terminal Terrestre de Guayaquil a cargo de la Fundación Terminal Terrestre.

Sé que no soy el único usuario que ha pasado por estas ingratas experiencias sin tener resultados positivos.

Adrián Steven Molina Salavarría,
Guayaquil

Está demostrado que la seguridad en manos de la Policía Nacional no ha dado resultados que favorezcan a la ciudadanía.

Quitan al Municipio la tarea de seguridad y se incrementa la delincuencia. Preguntemos al Gobernador en qué se está fallando, si se han invertido enormes sumas de dinero en la seguridad ciudadana y esta no funciona. No se estaría invirtiendo lo que se dice en el papel. A un policía en la Alborada (yo vivo en esa ciudadela) le pregunté por qué se demoran tanto en contestar una llamada de auxilio por robo. Respondió que por cada veinte cuadras hay un patrullero y a veces deben atender tres auxilios a la vez. La Alborada, en especial la cuarta, quinta, tercera y séptima etapas, y sectores aledaños como Sauces 7, 1 y 2, están categorizados como “zonas calientes” y de “gran negocio” para delincuentes y otros ilícitos que la Policía conoce pero no hace nada para remediarlos.

¿Cómo es posible que solo un patrullero controle una ciudadela tan grande y categorizada como caliente por los robos diarios?, ¿será que no es negocio acabar con la delincuencia?

Juan Carlos Viteri Barberán,
Guayaquil

 Agenda
Guayaquil
Bingo

La Fundación Piedad Vargas de Jungbluth para niños con cáncer hará el 17 de septiembre, a las 15:00, un bingo benéfico en el Círculo Militar, ubicado en Circunvalación Norte 206, Urdesa Central.  Información:  227-4801 y (09) 437-1928.

Más Actividades 
Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531
Clasificados: 593 4 2495566 Suscripciones: 1-800-DIARIO

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos reservados 2008 C.A. EL UNIVERSO
Prohibida la reproducción total o parcial de este contenido sin autorización de C.A. EL UNIVERSO