Las Naciones Unidas, la OEA y la Unión Europea pidieron este viernes a la oposición y al Gobierno de Bolivia poner fin a la ola de violencia que vive el país, que ha dejado al menos 10 muertos durante las protestas.
Los enfrentamientos son en rechazo a los planes socialistas del presidente Evo Morales, que espera reunirse con uno de los líderes opositores en busca de terminar el conflicto.
La crisis alcanzó en las últimas horas niveles regionales, luego de que Venezuela expulsara al embajador de Estados Unidos en Caracas, en solidaridad con Morales, que ya había declarado al representante de Washington en La Paz como persona no grata acusándolo de aliarse con la oposición para derrocarlo.
"El Secretario General (de la ONU) está sumamente consternado por los violentos enfrentamientos en Bolivia, los cuales han provocado la pérdida de vidas humanas y han atentado con destruir la infraestructura económica del país", dijo el organismo internacional en un comunicado.
El líder del organismo, Ban Ki-moon, refirió que la ONU está lista para proveer de cualquier apoyo que los bolivianos puedan requerir en busca del diálogo.
En tanto, el secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, reafirmó en otro comunicado su preocupación por los hechos violentos en Bolivia y urgió una mesa de diálogo.
"En este delicado momento las prioridades en ese país son: primero, el fin de la violencia; segundo, el reconocimiento y acatamiento a las autoridades legítimas; y tercero, la instalación de una mesa de diálogo donde los problemas pendientes puedan ser resueltos", dijo la nota.
Insulza afirmó que está en permanente contacto con las autoridades de los países de la región a fin de promover la elaboración de una resolución de consenso del Consejo Permanente de la OEA en relación con los sucesos en Bolivia.
Cita de Cancilleres de OEA
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, quien ha mantenido permanente contacto con su compatriota Insulza, dijo que probablemente la OEA llamará pronto a una reunión de cancilleres para ver como contribuir a la paz de Bolivia.
"Llamamos al cese inmediato de la violencia en Bolivia (...) Creemos que hay que generar todas las condiciones para un diálogo pacífico y para poder instalar una mesa de diálogo, de análisis, de resolución de los problemas que puedan surgir", afirmó Bachelet, quien ocupa la presidencia pro témpore de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur).
Chile y Bolivia rompieron sus relaciones diplomáticas en 1978, pero en los últimos años ha habido un importante acercamiento entre ambos Gobiernos. Bachelet y Morales se han reunido en varias oportunidades.