Malestar.
El agricultor Ciro Espinoza, de 29 años, desde hace un mes sufre los estragos por haber pasado por el puente que une al recinto Bagatela con la parroquia Antonio Sotomayor.
Él sufrió un accidente cuando al caballo que montaba se le incrustó una de las patas en uno de los tantos huecos que presenta el viaducto que tiene un piso de madera deteriorada y que es sostenido por una estructura metálica.
Desde entonces Espinoza padece de dolores en la espalda y debe ponerse una faja para cumplir con sus labores del campo.
Igual situación le ocurrió al campesino Manuel Bazurto Castellanos, de 53 años, cuyo potro sufrió una severa fractura en una de las patas, y otras decenas de personas que a diario pasan por este puente construido hace cuatro años por el Consejo Provincial de Los Ríos.
Según los pobladores de Bagatela, por este viaducto pasan al día unos 500 carros, entre livianos, camiones y tráileres, que sacan la abundante producción de la zona, principalmente arroz y plátano.
En días pasados un camión y un bus se quedaron atascados en medio puente, pues las llantas se hundieron en los huecos, por lo que los habitantes y pasajeros tuvieron que ayudar a sacar los automotores.
Ante estas quejas, el alcalde de Vinces, Ovidio Ludeña, manifestó que durante su administración ha cambiado tres veces los tablones. Indicó que ahora faltan unos 40.
El prefecto Bonifacio Morán expresó que ya han mandado a comprar los tablones para instalarlos, aproximadamente en unas tres semanas.
CIFRAS: El Viaducto
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metros de longitud tiene el puente sobre el río Vinces, situado entre los recintos San José y Primavera.