El comandante Jaime Hurtado trasladó ayer sus operaciones a Guayaquil y dijo que recibirá las armas que compra el Cabildo por haber sido adquiridas con fondos estatales.
Jaime Hurtado, comandante general de Policía, y los subsecretarios de Seguridad, Valentina Ramia; de Gobierno, Juan Sebastián Roldán; y de Desarrollo, Francisco Jiménez, cambiarán su residencia a Guayaquil.
La intención es “contrarrestar esta delincuencia y violencia que se están viviendo en estos momentos”, dijo Hurtado, y dio a conocer que “oficialmente” su institución aceptará las 3.728 pistolas que en días pasados le ofreció la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil, las que llegarán al país al menos en 150 días.
No precisaron el tiempo que el equipo de trabajo estará en la ciudad, pero “por lo menos será hasta que se produzcan resultados efectivos”, dijo Jiménez.
En Quito, el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, dijo que las estadísticas indican que “estamos igual o mejor” y los “medios distorsionan la percepción ciudadana de un hecho real”.
La ola delictiva trasladó actividades de 3 subsecretarios y del Comandante de Policía a Guayaquil.
Dos días después de que el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, dijo en Guayaquil que “hay una política comunicacional destinada a cualquier hecho de violencia”, y después repetir ayer, en Quito, que las estadísticas de los hechos delictivos dejan ver que “estamos igual o mejor”, ese mismo Ministerio decidió reforzar el trabajo policial en la ciudad.
Con frases contundentes como que “se termine de una vez por todas con este flagelo que por ahora está intranquilizando la ciudad (Guayaquil)”, el subsecretario de Desarrollo, Francisco Jiménez, dijo que por disposición del Ejecutivo él, junto a la subsecretaria de Seguridad, Valentina Ramia; y al de Gobierno, Juan Sebastián Roldán, formarán un solo equipo que respaldará al alto mando policial en su labor antidelictiva.
Lo dieron a conocer en la Gobernación del Guayas, ayer, antes del mediodía. La “principal intención”, dijo Jiménez, es que “no vamos a permitir que nadie atente contra la libertad de las personas de caminar en las calles, ni con su tranquilidad de vivir decente y dignamente”.
Aunque no precisaron por cuánto tiempo ese equipo, junto al comandante general de Policía, Jaime Hurtado, cambiarán su residencia a la ciudad dijeron que será “por lo menos hasta que se produzcan resultados efectivos de la Policía”.
Pese a que es responsable del área de Desarrollo, Jiménez habló más del tema seguridad que su compañera Ramia, quien solo respondió una pregunta a la prensa para decir que “la entrega de recursos será histórica”.
En su intervención también dio a conocer que desde mañana serán trasladados a esta ciudad los primeros 500 policías “bien formados”, que se sumarán a los otros 500 estudiantes que hacen pasantías, cada mes, desde el 8 de mayo.
A eso, se ofreció, se sumará la entrega de 10 puestos de auxilio móvil, 20 motos, 100 radios, 378 vehículos, 1.200 kits de toletes, esposas, gas pimienta, linternas, etcétera, y 4.000 chalecos. “En las próximas semanas se harán entregas gigantes a la Policía”, prometió Ramia.
Antes de que termine la rueda de prensa, el comandante Hurtado interrumpió las preguntas de los periodistas para informar que “oficialmente” su institución aceptaba las 3.725 pistolas que hace siete días le ofreció la Corporación para la Seguridad Ciudadana de Guayaquil; y que estaban siendo negociadas hace dos años. “Queremos frenar la delincuencia y violencia que se está viviendo”, enfatizó.