Al menos 151 personas murieron el lunes en una avalancha de lodo y rocas causada por una mina ilegal en el norte de China, anunció este jueves la agencia estatal China Nueva, citando los resultados de la investigación oficial.
Los hechos ocurrieron en en Taoshi, una ciudad de la provincia minera de Shanxi, y se ignora el número exacto de personas que siguen sepultadas bajo las piedras y el barro, según la agencia china.
"Centenares" de desaparecidos, respondió el miércoles por la noche el jefe de la administración de seguridad laboral, Wang Jun. Hoy estos desaparecidos son dados por muertos, según Jun.
La catástrofe se produjo cuando las lluvias provocaron el hundimiento de una reserva de residuos mineros.
La administración de seguridad laboral responsabilizó a la dirección de la mina, nueve de cuyos responsables fueron detenidos, entre ellos su director.
Como ocurre a menudo en China, la mina operaba de forma ilegal y la reserva de residuos superaba ampliamente su capacidad, según fuentes oficiales.