El ex presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, advirtió ayer que si el fiscal Washington Pesántez acoge la denuncia del ex asambleísta León Roldós (RED), sobre supuestas alteraciones de textos constitucionales, podría anular el referéndum sobre la nueva Constitución.
¿Qué espera del Fiscal frente a la denuncia de Roldós?
Probidad e imparcialidad.
¿Le da tranquilidad que la indagación previa dure un año y el referéndum sea en dos semanas?
Mientras más pronto se aclare que hay razones a favor de León Roldós o que se niegue la denuncia, qué bueno para el país.
Si la Fiscalía da la razón a Roldós, ¿podría anularse el referéndum?
Sí, pero habría que ver dónde están esas pruebas, porque no hay actos que se califican de delictivos. Son argumentos fantasiosos los que utiliza el abogado Roldós.
Entonces, ¿la Fiscalía debe pronunciarse antes del proceso electoral?
El tema de la Fiscalía es técnico y no político; si hubiera razones para un pronunciamiento, mientras más pronto mejor. No cabe poner plazos.
¿Cuánto pesará el hecho de que el país vaya a un referéndum con una Constitución judicializada?
Solo si el Ministro Fiscal califica la denuncia pasará a ser judicial, pero en este caso es una acusación ridícula, diminuta y violatoria de toda norma; si se aplican las normas de procedimiento, no hay posibilidad de que se admita esa denuncia.
¿Usted no cree que el Gobierno y su partido lo han dejado solo frente a la denuncia de Roldós?
No hay razón para pedir apoyo, no hay necesidad de politizar. El presidente (Rafael) Correa y el buró político saben lo que es verdad y lo que es mentira. En su momento haremos valer el derecho a iniciar causas judiciales.
La Iglesia convocó a misas campales en medio de la campaña, ¿qué opina?
Hay un grupo de personas que quiere manipular la religión. Si es un acto religioso, saldrán fortalecidos; pero si es político, la gente religiosa –que son millones– lo va a descalificar.
¿Qué lectura tiene sobre la posibilidad de que el No gane en Guayaquil?
Dudo que gane el No, lo que están apostando es sumar los votos nulos y blancos al No. Los que quieren un Guayaquil independiente deberían ir pensando que el Ecuador es unitario y se gobierna descentralizadamente. El Alcalde de Guayaquil debe ser el primero en poner en práctica su discurso descentralizador.
El alcalde Jaime Nebot ha dicho que si gana el Sí no se candidatizará.
Eso es combo; los que votan Sí en Guayaquil lograrán dos cosas: que se vayan los socialcristianos del poder local y que entre en vigencia la nueva Constitución.