- SEP. 10, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
La solución que se ha encontrado, sin embargo, no la pagará el sistema sino el ciudadano accidentado que se acoge al SOAT. Muchos más pacientes sobrepasarán ahora el monto máximo, que cubrirá una porción inferior de la factura total.
Como casi siempre, la cadena se rompió por su eslabón más débil, el usuario.
Para vender la idea del SOAT se mencionó una serie de ventajas que, en lugar de volverse realidad o incluso incrementarse, en la práctica se han ido reduciendo. A las quejas por falta de atención se sumará esta, de un deterioro significativo en la capacidad adquisitiva en los casos en que se sobrepase el monto máximo por accidente.