- SEP. 09, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
El ex jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y ex comandante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, general Frank Vargas Pazzos, (1984-1986), negó que hayan existido centros de tortura para opositores políticos en el gobierno de León Febres-Cordero (1984-1988), como aseguró Rosa Mireya Cárdenas, integrante de la Comisión de la Verdad.
“Mientras estuve en el mando jamás conocí de algún centro de torturas en las Fuerzas Armadas. Yo no puedo opinar de otros organismos porque no conozco. Yo como comandante que dirigí a la fuerza en sus operativos logísticos, en su empleo, mejoramiento e instrucción, jamás he conocido un lugar de ese tipo desde que fui cadete hasta general”.
Vargas Pazzos mientras se desempeñaba como jefe del Comando Conjunto se sublevó y secuestró al presidente Febres-Cordero en la base militar de Taura, entre el 7 y 11 de marzo de 1986. Fue juzgado por sublevación e intento de desestabilización al régimen.
Por este levantamiento, Febres-Cordero reemplazó al ministro de Defensa de ese entonces, general Luis Piñeiros, y el comandante del Ejército, general Manuel María Albuja.
Sin embargo, el coronel en servicio pasivo Patricio Haro reconoció que durante esos años la fuerza pública enfrentó al grupo insurgente Alfaro Vive Carajo y dijo que varios militantes del grupo irregular fueron detenidos en el Batallón de Inteligencia Militar del Ejército.
“Esta es una unidad especializada de concentración para buscar información a toda clase de enemigos del Estado. Yo no creo que ese campamento que está en Conocoto (ahora es la Escuela Nacional de Inteligencia) haya sido un centro de torturas. Obviamente, habrá tenido sus celdas y lugares de detención donde les hayan hecho interrogatorios, declaraciones, es cierto”.
Haro dudó de la certeza de los testimonios de torturas.