El cubano Adolfo Castañeda, director de programas educativos de Vida Humana Internacional, organización con sede en Miami, cree que el proyecto de Constitución de Ecuador contiene algunos términos, como salud reproductiva, que podrían generar interpretaciones riesgosas.
¿Cuál es su percepción del proceso que vive Ecuador?
No vine a decir a la gente cómo votar, pero sí vine a explicar a las personas cómo se están manejando ciertos términos. Uno de esos es salud reproductiva.
¿Qué le llama la atención?
En el nivel internacional las organizaciones abortistas que conocen en cierta manera este término, lo entienden incluyendo el aborto. Cuando ese término fue definido en la Conferencia de El Cairo, en 1994, por parte del Fondo de Población de Naciones Unidas, no incluyeron explícitamente el aborto; sin embargo, en otro párrafo de ese documento final como que le dejaron abierta la puerta.
¿Cree que el proyecto de Constitución deja abierta esa posibilidad?
Es la pregunta que debe hacerse el pueblo ecuatoriano. He visto la trayectoria de otros países, por ejemplo, en Uruguay, en un proceso similar, no igual, se intentó legalizar el aborto las primeras doce semanas y la ley se llamaba salud reproductiva.
Son interpretaciones...
Las interpretaciones y las presiones pueden dar cabida a que si no es ahora, en un futuro pueda suceder eso. Hay gente, a la que he consultado, que cree que esta Constitución contiene la semilla del aborto.
Hay quienes consideran que el proyecto tiene progresos cuando se incluyen derechos a grupos que no eran considerados. ¿Cuál es su opinión?
La persona humana es una fuente de derecho. La homosexualidad o el lesbianismo no es fuente de derecho. Todas las personas humanas deben tener sus derechos fundamentales asegurados. Pero lo que no puedo es hacer fuentes de derechos a una conducta desordenada.
¿Cree que la Iglesia debe seguir orientando a sus seguidores sobre los temas de la Constitución?
La Iglesia tiene derecho a hablar de cosas que a su vez tienen incidencia en la política. Cuando la Iglesia se pronuncia sobre cuestiones relacionadas con política no lo hace en término de política partidista, lo hace por la dimensión moral que hay en estos temas políticos.