Martes 09 de septiembre del 2008 Cultura

Visiones de la cubanosofía, el dislocamiento del ser nacional

Crítica de teatro | JUAN JOSÉ SANTILLÁN

En el vasto territorio de una memoria esencial, escrita como reflejo del cuerpo, se sumerge la última creación de El Ciervo Encantado, dirigido por Nelda Castillo. Visiones de la cubanosofía, que se presentó en los festivales de teatro de Guayaquil y   Manta,  irradia una teatralidad tan extrema como compleja en el recorrido sobre la identidad cubana.

La obra entabla una convención con el espectador que exige un entramado de asociaciones y localismos. Pero también produce secuencias e imágenes que atraviesan radicalmente el sentido. En todo caso, el asunto no es la perfección de lo decodificado, sino la resonancia en el público de esas ruinas de identidades, espacios y destierros presentadas por el grupo.  El espectáculo no construye una linealidad ni un despliegue de personajes; es atravesado por motivos. Desde allí articula contrastes que definen las situaciones.

 Los intérpretes -Lorelis Amores, Mariela Brito y Eduardo Martínez- rememoran con potentes y precisas actuaciones, figuras anquilosadas en su significado y resonancia. Evocar, será en  Visiones de la cubanosofía,  dislocar aquello que ha sido manoseado por los clichés del “ser nacional”. De allí, un José Martí agotado que merodea como presencia y no emite palabra; la Virgen de la Caridad y su dualidad “el conquistador”; Ochún, reina de la fritanga, derruida y en trance. Estas figuras, entre otras, accionan sobre un dispositivo de andamios.

La escenografía añora esa estática milagrosa que sostiene los edificios de La Habana y otras ciudades cubanas. Mientras que los textos, salvo José Martí y Reynaldo Arenas, son escrituras periféricas, casi desconocidas en Cuba. Allí, el lugar de Alfonso Bernal del Riesgo –autor del ensayo que da título a la obra- y Severo Sarduy.

Sin embargo, el texto es excusa para confrontar los sentidos del espectador. Desgarradoras secuencias, por ejemplo, donde un intelectual intenta ponerse en pie y escribir a máquina las calles de La Habana Vieja: “Amargura-Soledad-Lealtad”. Y ese acto de permanecer y resignificar lo conocido es, como el adiós a la isla, un acto de pujanza doloroso.

HOY
Como parte del Festival Internacional  de Artes Escénicas de Guayaquil, hoy se presenta la compañía suiza Da Motus con la obra Attention. Los intérpretes son cuatro bailarines.

GRATUITA
La función es a las 20:00, en el Teatro Centro de Arte (kilómetro 4½  vía  a Daule). La entrada es libre.

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