- SEP. 09, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
José Andrés (i) y Juan Pablo Lema Delgado, junto a sus padres, José Lema y Nancy Delgado.
Los equipos que intervienen en el concurso de lectura Entre socios y amigos, que se efectúa en homenaje al natalicio del escritor guayaquileño Alfredo Pareja Diezcanseco, están integrados por compañeros de aula, amigos o colegas de trabajo. Pero los dos que compiten esta tarde rompen esquemas. Son los más sui géneris de los inscritos en el certamen.
Faledel, uno de los grupos, está conformado por José Andrés Lema Delgado, de 16 años, estudiante del colegio Ecomundo, y sus padres: José Lema y Nancy Delgado, de 46 y 48 años, respectivamente. Él, un comerciante. Ella, gerenta de una empresa. Y lo de Faledel es por Familia Lema Delgado.
Las Meras, en cambio, lo integran tres mujeres que no eran amigas, que ni siquiera se conocían, pero a la que la magia de la lectura las ha unido. Ellas son Elda Cali, de 34 años, originaria de Babahoyo y profesora de la unidad educativa Las Mercedes; Mirna Cáceres, de 24 años, terapista de lenguaje: y Norma Véliz Torresano, de 29, maestra del liceo Los Andes y el colegio Matilde Amador.
Faledel se integró por iniciativa de Nancy Delgado. “Lo hice por apoyar a mi hijo, porque está en la edad que deben leer más y en la que menos les gusta leer. Me dije esta es la oportunidad para que mi familia crezca intelectualmente”, relata Nancy, a quien no le costó trabajo convencer a su hijo y a su esposo de que formaran un equipo. El hijo menor de la familia, Juan Pablo, de 11 años, también se ha integrado, pero como parte de la barra.
Todos los días, durante las últimas tres semanas, le han dedicado un tiempo a Baldomera. Siempre ha sido después de la merienda. Padre, madre e hijos se sentaban, leían y comentaban lo leído. “Todos hemos leído todo, pero tenemos responsabilidades específicas”, manifiesta Nancy.
Las Meras se llaman así porque han pluralizado las dos últimas sílabas de Baldomera. “Ya había Baldoser o Baldoplayas, entonces dijimos nosotras seamos Las Meras”, cuenta Mirna Cáceres, quien se enganchó con la novela Baldomera a partir de los fascículos que circularon los jueves con Diario EL UNIVERSO. “Cogía el periódico a las seis de la mañana y lo primero que leía eran los fascículos”. Cuando se enteró del concurso quiso participar. Fue a inscribirse y le dijeron que debía formar un equipo. Llamó a sus amistades y nadie quiso aceptar. Cuando ya se había echado al dolor de no intervenir, los organizadores le indicaron que le ayudarían a formar el equipo.
Elda Cali recibió una llamada de la Sociedad para el Fomento de la Lectura, en la que se la invitaba a intervenir en el certamen. A ella le emocionó la idea y desde Babahoyo vino a Guayaquil para juntarse con los que serían sus compañeros de equipo: esa tarde conoció a Mirna. Luego se juntaron con la tercera integrante: Norma Véliz.
“Me ha dado mucho gusto conocer a estas chicas. Dos personas en la vida que uno no conoce y de pronto compartir un libro y poder hablar tan suelta de huesos con ellas es lindo”, dice Norma. “La amistad va a continuar, porque ha nacido de la magia de la lectura”, expresa, por su parte, Elda.