CUARTO PUENTE. Trabajo inicial. Los extranjeros trabajan para la compañía que hará nuevo puente sobre río Babahoyo.
Sonriendo y reaccionando al mismo tiempo, 9 de los 32 ciudadanos chinos que llegaron a este cantón para iniciar la construcción del cuarto puente hacen pinzas con las manos y muestran sus brazos.
Como no hablan español, así expresan que hay mosquitos, cuando se les pregunta mediante traductor si les agrada el clima local.
Son 26 técnicos, 4 intérpretes y 2 gerentes de la compañía constructora Guangxi Road & Bridge Engineering, que se instalaron desde hace un mes en una casa junto al antiguo complejo El Pedregal, en Durán. Allí se levanta el campamento de la empresa que construirá el nuevo puente que unirá La Puntilla con Durán.
Son profesionales jóvenes, cuyas edades fluctúan entre los 25 y 40 años, y provienen de diferentes ciudades y provincias de China como Beijing, Quan Xi, Guilin, entre otras, según la traductora Li Yurong, que traducido al español significa Milagros. Pero precisa que tienen entre cinco y diez años de experiencia laboral.
Ellos comparten la vivienda donde laboran y conviven conociéndose unos a otros. De las habitaciones sobresalen toldos de diferentes colores, y en las paredes hay listas de nombres escritos en mandarín que sirven a las traductoras para reconocerlos.
Para el jefe de ingenieros, Li Yu Bing, y la mayoría de sus colegas, el país era desconocido. Él llegó con su esposa, Tang Li Ping, una joven ingeniera en materiales de construcción de 30 años de edad que huye de las fotos. Tienen una hija que dejaron en casa de sus abuelos en GuiLin, al noreste de la región autónoma Guangxi Zhuang.
El ingeniero en puentes tiene 35 años y comenta que ha hecho estructuras de hasta 3,5 kilómetros con separaciones de 336 metros de ancho (entre los pilotes). Del cuarto puente dice que ha hecho similares, pero no en tan poco tiempo (dos años), aunque no precisa cuánto debería de tomar.
Mientras Yu Bing conversa a través de la intérprete, sus compañeros sentados con él en una mesa acondicionada para las laptops de cada uno realizan diferentes tareas. Él revisa el diseño del puente, otro hace un organigrama del proyecto en mandarín, que luego traducirá Milagros. En la mesa sobresalen diccionarios y libros con normas de construcción local.
Como fondo de pantalla de su computadora, Yurong tiene la foto de su hija Luna. Los otros técnicos tienen gráficas de artistas o deportistas chinos. Los modelos de teléfonos y computadoras varían entre los modernos como el iPhone y otros más sencillos de Nokia.
Li Yu Bing dice no tener fotos de su hija, porque la puede ver a diario a través de una cámara en internet, como se comunican todos con sus familias.
Mientras ellos trabajan en una oficina improvisada en la casa, otros técnicos vigilan los trabajos de acondicionamiento del edificio administrativo y otras áreas en el campamento.
Para alimentarse trajeron su propio cocinero, aunque les resulta más caro comer aquí que en China, porque los productos son importados. Ellos mantienen su dieta con poca sal, legumbres y té.
En sus días libres, los técnicos aprenden español porque quieren estudiar en Guayaquil.
Más datos
Mantenimiento
Actualmente, en el puente Rafael Mendoza Avilés se realizan tareas de reforzamiento de las bases, obra que ejecuta personal de la compañía Andrade Gutiérrez.
Expropiación
Según el representante legal de la compañía Guangxi, el MTOP resolverá la expropiación de los predios de Samborondón y Durán para levantar el puente, en los próximos días.
Testimonio
La Interprete
Li Yurong (Milagros)
Encantada con Ecuador
Li Yurong proviene de la capital china, Beijing. Comenta que el estadio denominado Nido de Pájaro, donde se inauguraron los últimos Juegos Olímpicos, queda cerca de su casa.
Ella tiene un año estudiando en la Quito y antes de venir al Ecuador trabajó en la Embajada nacional en China. Durante su estadía en el país ha logrado conocer provincias como Manabí, Carchi, Loja, Azuay y ahora Guayas. La que más le gusta es Loja, refiere. Añade que conoció la frontera sur con Perú y menciona los ríos Zapotillo y Macará.
Además de trabajar como traductora y ser profesora de español de los técnicos chinos, Milagros es ingeniera en materiales de construcción, profesión de la que se graduó el sábado anterior en la Escuela Politécnica de Ingenieros del Ejército (Quito).