El ejercicio de la memoria ligada al universo infantil y la educación durante el franquismo es un eje fundamental que transita El florido pensil, espectáculo del grupo vasco Tanttaka Teatro, basado en la novela homónima de Andrés Sopena Monsalve.
La obra compone un mosaico de situaciones a partir de cinco personajes. Se trata de voces que trazan un eje temporal y alternan en escena el presente de una voz adulta, cercana y cómplice con el espectador, y la remembranza de cinco niños y sus vivencias escolares, familiares y recreativas durante la década del cincuenta en España.
Si la memoria horada desde el presente la duración de una experiencia siempre aleatoria, los recuerdos sobre estos cinco personajes se configuran maleables y se elaboran, en la puesta codirigida por Fernando Bernués y Mireia Gabilondo, desde una relectura adulta. En El florido pensil, los mayores interpretan niños inmersos en un sistema de iconografías falangistas; enseñanza siempre al límite con sus cuerpos inquietos. En esa elaboración pendular de composición en las escenas, el espectáculo gravita sobre un componente lúdico y humorístico, casi pintoresco, de recuerdos.
El espacio amalgama esa dinámica y recrea un aula escolar, con pupitres, piano, pizarrón, un cuadro de Franco y bandera española. En ese marco, la puesta desarrolla una estructura que alterna situaciones vividas por los niños, con una tanda más o menos efectiva de gags, canciones escolares de época y reflexiones de adultos sobre ese pasado. Quizás esta característica, donde no concretan un desarrollo de matices fuera de la anécdota de cada cuadro para realizar una reflexión, torna reiterativo y extenso el espectáculo, pese a la movilidad de las locaciones trabajadas en escena. Sin embargo, la compañía Tanttaka Teatro elabora una obra con buenos momentos donde provocan, desde la teatralidad y la distancia de los años, un acercamiento a la educación franquista y sus consecuencias en una generación.
HOY
A las 21:00, Albanta, de España, presenta la obra Flores arrancadas de la niebla. Es en Sarao (Primera Oeste y av. del Periodista).