El certamen duró 11 días y el sábado entregó sus premios. La historia de un luchador conquistó al jurado.
El actor de Hollywood, Mickey Rourke, coronó su regreso a la pantalla grande el sábado cuando The Wrestler, donde interpreta a un solitario y agotado luchador, ganó el León de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de Venecia.
Dirigida por Darren Aronofsky, la cinta repite la propia vida atribulada de Rourke, dentro y fuera del ring de boxeo y de los estudios de cine. Los críticos están recomendando al actor para una nominación al Oscar.
“Darren Aronofsky vino aquí un par de años atrás y cayó mal parado”, comentó Rourke al auditorio, en referencia al fracaso del director con el filme The Fountain que se estrenó en Venecia en el 2006. “Me alegra que haya tenido el valor de volver”, agregó.
Al anunciar la cinta ganadora, el director alemán Wim Wenders, que presidió a los siete miembros del jurado, indicó que el filme tenía un desempeño desgarrador en el mismo sentido de la palabra.
The Wrestler fue una de las 21 películas en la competencia principal de edición 65 del festival, que concluyó tras once días de proyecciones, entrevistas, conferencias de prensa y glamour en la alfombra roja.
Con una banda sonora marcada por el rock duro y puro de Guns N’Roses de los años ochenta y una composición especial de Bruce Springstein, el filme fue elogiado por una crítica particularmente severa.
“Necesito agradecer a Mickey Rourke por abrir su corazón y su alma a la cámara, por confiar en mí y darme el honor de recordarle al mundo lo talentoso que es”, expresó Aronofsky al recibir el premio.
Rourke, la indomable estrella de Hollywood que estremeció hace más de 20 años al cine cuando protagonizó con Kim Basinger el filme Nueve semanas y media, se unió en el escenario con Aronofsky y tras de agradecer al jurado dijo: “Darren podría hacer otro tipo de películas si quisiera y ganar mucho dinero en Estados Unidos... Lo quiero y respeto porque no acepta soluciones negociadas y quiere hacer cintas que no son tan caras y tienen integridad”.
El actor se retiró del cine en la década del noventa, para dedicarse a trabajar entre 1991 y 1995 como boxeador profesional con el alias de El Marielito.
Aronofsky dedicó el premio a todos los luchadores que conoció y “que trabajan por 200 dólares la noche, solo quieren entretener y están dispuestos a sacrificar sus cuerpos y almas”.
OTROS GALARDONADOS
El ruso Aleksey German ganó el premio al mejor director con Bumaznyj soldat (Soldado de papel), un relato ambientado en los primeros tiempos del programa espacial soviético.
El emocionado cineasta dio las gracias a su equipo, especialmente a uno de sus productores, que vendió su apartamento para poder financiar la cinta.
El jurado otorgó un premio especial al director alemán Werner Schroeter, quien participó en la competición con Nuit de chien (Noche de perros).
Dominique Blanc, de Francia, ganó el premio a la mejor actriz por su papel de una mujer celosa en LAutre (La otra). de Patrick Mario Bernard y Pierre Trividic.
El trofeo al mejor actor fue para Silvio Orlando por su papel en Il Papa di Giovanna (El papá de Juana), de Pupi Avati, mientras que el premio especial del jurado lo recibió el maestro del cine africano Haile Gerima por Teza, cinta que recrea la historia de Etiopía.
El premio Osella en la categoría mejor fotografía fue para los rusos Alisher Khamidhojaev y Maxim Drozdov por Paper soldier, y el galardón Marcello Mastroianni al mejor joven actor, para la estadounidense Jennifer Lawrence por su papel en The burning plain, del director Guillermo Arriaga.